miércoles, 9 de marzo de 2016

8 de marzo, Día de la Mujer Trabajadora

Ayer, martes 8 de marzo, se celebró el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

Los orígenes de esta celebración están ligados a los partidos obreros de Estados Unidos y Europa y a su reivindicación del sufragio femenino y los derechos laborales de las trabajadoras.

En 1910, la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, reunida en Copenhague, proclamó unánimemente el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, con el objetivo de promover el sufragio femenino y la igualdad de derechos.

En 1975, la ONU declaró el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer, y en 1977 como Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional.

Sin embargo, y aunque en las últimas décadas se ha progresado, en unos lugares más que en otros, aún hoy la desigualdad, en diferente grado o forma, marca la vida de las mujeres en todas y cada una de las sociedades, culturas y religiones.

También en nuestro país. En los últimos años se han recortado los presupuestos para políticas de igualdad, mientras continúan los asesinatos machistas de decenas de mujeres cada año.

Es imprescindible un Pacto de Estado contra la Violencia de Género, con una modificación de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, para dotarla de un carácter verdaderamente integral, que abarque todos los tipos de violencia de género, desarrolle medidas de prevención y sensibilización social, y recoja una red de recursos reales y efectivos.

Es imprescindible que todas las administraciones, también nuestro Ayuntamiento, potencien las políticas transversales para la igualdad entre mujeres y hombres, y aumenten los presupuestos anuales para los programas de igualdad de género.

Hay que hacer ley la máxima “a igual trabajo, igual salario”.

Sólo así avanzaremos hacia una igualación real y no sólo formal.

(Publicada en la columna "El ala izquierda de la Casona" del diario Viva Málaga, el martes 8 de marzo de 2016)







viernes, 4 de marzo de 2016

REGENERAR HOYO DE ESPARTEROS, SALVAR LA MUNDIAL

En febrero de 2008, el Ayuntamiento de Málaga y la promotora Braser firmaron un convenio urbanístico cuya finalidad, se decía, era “encontrar una vía de regeneración de la zona” de Hoyo Esparteros después de 20 años sin desarrollarse.

La gran apuesta del gobierno municipal del Partido Popular para la regeneración de esta zona tan degradada del centro de la ciudad, se basaba en este convenio que preveía ejecutar un hotel de una categoría mínima de cuatro estrellas, proyectado por Rafael Moneo, un arquitecto de reconocido prestigio. Para ello, el Ayuntamiento se comprometía a aumentar la edificabilidad en la zona, haciendo posible construir un edificio de diez plantas donde antes sólo se permitían cinco.

El proyecto suponía la desaparición del palacete de los condes de Benahavis, conocido como “La Mundial”, encargado por Isabel Loring Heredia, perteneciente a una de las familias más ilustres de la burguesía malagueña del XIX, y realizado por el arquitecto Eduardo Strachan Viana-Cárdenas, autor de los proyectos de los edificios de la calle Larios. Inexplicablemente, la Junta de Andalucía derogó la protección arquitectónica de este edificio histórico en 2008. También suponía la desaparición de una parte significativa del trazado del conjunto protegido del centro histórico, como la calle Plaza de Arriola o la singular plaza triangular de Hoyo de Esparteros, construida en 1728. Los colectivos defensores del patrimonio e Izquierda Unida siempre nos opusimos.

A cambio del aumento de edificabilidad, la promotora debería pagar los aprovechamientos urbanísticos que le correspondían como propietaria del suelo, así como el 10% de cesión obligatoria, y aportar aval bancario por el 7% de los costes de urbanización.

El Ayuntamiento cumplió su parte y, en abril de 2012, se aprobó definitivamente la Modificación de Elementos del PEPRI-Centro, con las nuevas determinaciones urbanísticas. Sin embargo, la promotora, tras ocho años desde la firma del convenio de Hoyo Esparteros, no ha cumplido ni uno solo de los pagos a los que resultó obligada, y tras varios aplazamientos y requerimientos,  su deuda con el Ayuntamiento asciende ya a 7,3 millones de euros con los intereses y recargos. Adeuda también un préstamo, que suscribió en 2008 con una entidad bancaria y que garantizó con sus propiedades en el sector. E incluso adeuda al Ayuntamiento varias anualidades del IBI que le corresponde como propietaria.

Pero lo que es aún peor, no se ha cumplido el interés general que supuestamente justificó la firma del convenio. Esta zona del conjunto del centro histórico de la ciudad sigue en el limbo y abandono que sufría desde años antes de su firma, aumentando día a día su degradación urbanística. Es más, visto el incumplimiento reiterado y flagrante del promotor, y su incapacidad para desarrollar el proyecto, no hay perspectivas de regeneración de la zona en los próximos años. 

Nos encontramos, pues, ante una operación especulativa “de libro”. Una promotora compra unos suelos de una zona degradada del centro con el objetivo declarado de regenerarla. Con la “coartada” de la firma de un arquitecto de renombre, plantea la construcción de un edificio de diez plantas, logrando del ayuntamiento el aumento de edificabilidad, y de la Junta la desprotección de un edificio monumental que hasta entonces estaba protegido. No paga al banco el crédito que garantiza con sus propiedades en la zona, ni paga al Ayuntamiento las contraprestaciones pactadas en el convenio, y hasta deja de pagar el IBI. Y busca, con poco éxito, un “inversor” que sea capaz de desarrollar el proyecto que ella no puede, consiguiendo en ocho años varios aplazamientos “indulgentes” de sus obligaciones por parte del Ayuntamiento.

La gran apuesta del Alcalde para el desarrollo urbanístico de la zona de Hoyo Esparteros ha fracasado estrepitosamente. Y no sólo por la insolvencia del promotor, y por su incapacidad de llevar a cabo el proyecto al que se comprometió, sino porque era desde el principio una apuesta especulativa, depredadora del patrimonio histórico de la ciudad, y que se ha demostrado incapaz de regenerar urbanística y económicamente la zona.

Por todo ello, el Pleno del Ayuntamiento, a propuesta del grupo municipal Málaga para la Gente, ha  acordado la resolución del convenio urbanístico de Hoyo de Espartero, con petición de daños y perjuicios a la promotora por sus reiterados incumplimientos, así como el impulso de una nueva ordenación urbanística del ámbito de Hoyo de Esparteros.  

Se abre ahora una clara oportunidad de repensar una nueva ordenación para el desarrollo de una zona muy degradada de la ciudad. De plantear un proyecto viable y consensuado capaz de regenerar urbanística esta zona del centro histórico, que incluya la rehabilitación del edificio de “La Mundial” y la conservación del trazado y los valores arquitectónicos e históricos de la zona, y que sea motor de la reactivación social, económica y turística de una parte muy importante de nuestro centro histórico.  


(Publicado en Tribuna de Diario Sur, el martes 1 de marzo de 2016)


domingo, 28 de febrero de 2016

San Agustín para Málaga (*)


El antiguo colegio de San Agustín, que data de finales del siglo XVII, es uno de los inmuebles con más historia de nuestra ciudad, no en vano ha sido Hospital, sede del Ayuntamiento, Colegio y Facultad de Filosofía y Letras. Sin embargo, acumula ya varias décadas de abandono y deterioro.

Desde que los agustinos decidieran mudarse y vender el inmueble, muchos han sido sus propietarios. La Diputación lo compró en 1973 para cederlo a la Universidad de Málaga para albergar durante veinte años la Facultad de Filosofía y Letras. En 1995 lo adquirió la Junta de Andalucía aunque sin darle nunca ningún uso. Finalmente, el Gobierno lo adquirió por una permuta con la Junta, a la que cedió a cambio una biblioteca en Sevilla.

La situación de abandono pareció despejarse cuando el Ministerio de Cultura propuso la rehabilitación de este monumento para albergar los archivos de la Biblioteca provincial del Estado,  antes en la desaparecida “Casa de la Cultura”. Sin embargo, este proyecto acumula ya 15 años de retraso por el desinterés de los sucesivos Gobiernos de Aznar, Zapatero y Rajoy, y del propio Ayuntamiento. 

El Pleno de nuestra ciudad ha aprobado ya tres mociones de IU, por las que se instaba al Ministerio de Cultura a acelerar la rehabilitación del edificio para Biblioteca del Estado. De haberse atendido, ya contaríamos con este importante equipamiento en el entorno de la Catedral y el Museo Picasso.

Hoy San Agustín continúa cerrado. El estado de abandono que presenta, hace que cada vez cueste más encontrar algún rasgo de su rico pasado.

El Ministerio de Cultura, como propietario del edificio,  debe rehabilitarlo y dotarlo de una función pública que enriquezca el patrimonio cultural de la ciudad. Málaga no puede permitirse renunciar a esta posibilidad. (**)

El Gobierno central será su propietario, pero el antiguo colegio de San Agustín pertenece al patrimonio arquitectónico, histórico y simbólico de Málaga y de su gente.

(*) Publicado en la columna “El ala izquierda de la Casona” del diario Viva Málaga, el lunes 22 de febrero de 2016.

(**) El Pleno del Ayuntamiento de Málaga del día 26 de febrero de 2016 aprobó, por unanimidad, la moción del grupo municipal Málaga para la Gente por la que se insta al Gobierno central a mantener y conservar el edificio del antiguo Colegio de San Agustín, ya a acelerar el proyecto de ubicar en él la Biblioteca provincial del Estado en Málaga.

miércoles, 10 de febrero de 2016

En Málaga todo el año es Carnaval

El domingo 7 de febrero, con el multitudinario “Entierro del Boquerón”, finalizó oficialmente el Carnaval de Málaga 2016. Como cada año, cientos de personas, expresaron histriónicamente su pesar por el final de una fiesta que año a año mejora su nivel en todos los aspectos y aumenta la participación popular. Pero les diré, para su consuelo, que no tengan pena, que en esta bendita ciudad todo el año es Carnaval.

El alcalde acudió a la final del Cervantes disfrazado de Alí Babá. Ya saben, el del cuento de “Alí Babá y los cuarenta ladrones” de “Las mil y una noches”. Y la verdad es que no podía haber elegido mejor el disfraz. Aunque Alí Babá no era un ladrón, sí se relacionaba con cuarenta de ellos. Hoy en el Partido Popular, hay bastante más de cuarenta dirigentes “investigados” por corrupción, principalmente en las provincias orientales. 

Pero la impostura y el disfraz del Alcalde perdura todo el año.

Presenta como proyecto de gran parque sobre los terrenos de Repsol lo que no es sino un jardín a la sombra de grandes rascacielos, que no ocuparía ni la mitad de la superficie de los terrenos.

Defiende que su prioridad son las políticas sociales, y hasta ahora ha rechazado las propuestas por Málaga para la Gente por unos 10 millones de euros anuales para garantizar alimentos, vivienda, transporte y otros servicios públicos a las personas más desfavorecidas. Él, que “perdonó” más de 120 millones de euros a Endesa y Caixa Galicia en los convenios de Repsol y la Térmica.

Presume de ciudad cultural, gastando una millonada en museos franquicia, o derrochando en el fiasco del “museo de las gemas”, mientras tiene abandonadas las bibliotecas municipales.

Y qué decir del metro al Civil. No sabemos cuál es su postura en cada momento, incluso ha llegado a defender una cosa y la contraria el mismo día, como si cantara el estribillo de “La Tarara”.

En resumen, en Málaga con este Alcalde, como en el título de un famoso artículo de Larra, publicado en 1833 en "El pobrecito hablador", “El mundo todo es máscaras, todo el año es carnaval”.


sábado, 6 de febrero de 2016

Gobernar obedeciendo


El pleno del ayuntamiento de Málaga ha aprobado por unanimidad de todos los grupos políticos la celebración de una consulta ciudadana sobre el futuro de los terrenos de los antiguos depósitos de Repsol.

El debate se ha puesto de máxima actualidad tras 15 años de abandono desde el desmantelamiento de los antiguos bidones, después de que el gobierno municipal del PP modificara el planeamiento para edificar allí grandes torres con más de 1.400 viviendas, locales y centro comercial. Proyecto éste en suspenso tras la quiebra de la promotora y la adjudicación de los terrenos y derechos edificatorios por Caixa Galicia primero, y por la SAREB después.

Ha sido la iniciativa ciudadana impulsada por dos personas en favor de un gran bosque, que ha recabado más de 20.000 firmas en pocos días, la que ha precipitado este debate.

Se tratará pues de elegir entre el proyecto del Alcalde de un parque de unos 60.000 metros cuadrados a la sombra de los rascacielos, y la propuesta ciudadana de un gran bosque urbano en en los 175.000 metros cuadrados de superficie.

Las consultas ciudadanas pretenden incorporar la opinión de la ciudadanía respecto de una determinada política, plan, programa o proyecto gubernamental. Existen ciudades gobernadas directamente por sus habitantes, que  proponen ideas para mejorar sus vidas y deciden entre todas y todos las que se llevan a cabo.

Hay quien entiende que la democracia consiste básicamente en elegir el partido que ha de gobernar cada cuatro años. Pero una auténtica democracia, que significa gobierno del pueblo, debe garantizar mecanismos para que la ciudadanía pueda participar en las decisiones colectivas que afectan a su vida, más allá de votar cada cuatro años. El voto no puede ser un cheque en blanco para que los gobernantes puedan decidir libremente durante su mandato, sino que deben obedecer a la voluntad del pueblo.

Es lo que el Subcomandante Marcos, líder de los zapatistas, definió como “gobernar obedeciendo”.


Jardín de los rascacielos o gran bosque urbano. Que decida el pueblo malagueño.

(Publicado en mi columna "El ala izquierda de La Casona" del diario Viva Málaga del lunes 1 de febrero de 2016)


domingo, 31 de enero de 2016

UNA VÍA VERDE EN EL GUADALMEDINA

La integración urbana del Guadalmedina es un proyecto estratégico de la ciudad que, sin embargo, acumula años de retraso e inacción. Tras el concurso de ideas, celebrado por Ciedes en julio de 2012, esta fundación empezó a elaborar un borrador de protocolo de intenciones para que las cinco administraciones con competencias en el río (Junta, Ayuntamiento, Gobierno central, Diputación y Autoridad Portuaria) definieran un proyecto concreto. Pero, después de tres años y medio aún no se ha conseguido firmar el protocolo, ni se ha aprobado el Plan Especial.

Es evidente que la integración urbana del Guadalmedina por su magnitud y coste no podrá culminarse a corto plazo. Y mentiría quien así lo prometiera. Pero es cierto también que si queremos que un día sea una realidad debemos ir dando los pasos necesarios para ello.

Málaga para la Gente reclama que se apruebe el Plan Especial del Guadalmedina y se incluya una partida en los presupuestos para ir ejecutando las primeras actuaciones más baratas y sencillas, como la vía verde ciclista y senderista del Guadalmedina. Se trataría de crear una vía verde ciclista y senderista desde del puente de Tetuán hasta el pantano del Limonero, atravesando la ciudad de sur a norte.

Es una actuación que ya tiene un proyecto redactado, con un presupuesto relativamente reducido (900.000 €), asumible en el Presupuesto de 2016, con un trámite administrativo sencillo y que cuenta con el consenso de los grupos políticos y de los colectivos sociales.

Queremos empezar a hacer realidad la integración urbana del Guadalmedina, y la vía verde ciclista y senderista es un buen comienzo. Es el momento de impulsar la gran intervención urbana pendiente en la ciudad, que además nos servirá para ampliar los límites del PEPRI hacía la Trinidad.

* Publicado en la columna "El ala izquierda de la Casona" del diario Viva Málaga, el lunes 25 de enero de 2016 

martes, 19 de enero de 2016

MÁLAGA CENTRAL PARK

Los terrenos de los antiguos depósitos de Repsol se sitúan entre los distritos de Carretera de Cádiz y Cruz de Humilladero, una zona de las más densamente habitadas de Europa.

El PGOU de 1997 destinaba la mayor parte de estos terrenos a un gran parque, y una pequeñísima parte a viviendas, que contribuirían a financiarlo. Tras las revisiones del PGOU y los cambios de propietarios de los terrenos, los suelos se entregaron a la especulación y al pelotazo urbanístico, y del proyecto de Gran Parque se pasó al de grandes Rascacielos. Un convenio urbanístico  permitiría a los nuevos propietarios construir grandes torres, dilapidando la oportunidad de un Gran Parque y multiplicando el volumen edificado y los problemas de movilidad en dos distritos ya muy saturados. Todo ello a cambio de 86 millones de euros.

Pero el Ayuntamiento nunca cobrará esa cantidad, pues se modificó el convenio urbanístico para “perdonar” el pago de más de 70 millones de euros a cambio de unos suelos, que originalmente eran públicos, con una edificabilidad sobrevalorada. Actualmente el Ayuntamiento de Málaga es socio del llamado “Banco Malo” (SAREB) en este plan urbanístico, que ni va a pagar nada ni piensa ejecutar el proyecto.

En la plataforma Change.org se ha iniciado una petición ciudadana por un bosque urbano en los terrenos de la antigua Repsol, con casi 16.000 firmas en pocos días.

Málaga para la Gente apoya esta reclamación ciudadana y propone una modificación del PGOU que permita un gran Parque Central en los antiguos terrenos de Repsol, iniciando los trámites necesarios para la obtención de los terrenos aún no municipales.

Los terrenos de la antigua Repsol representan una oportunidad histórica para el gran Parque Central que necesita Málaga, y para solventar la escasez de espacios libres: un gran pulmón en pleno corazón de Málaga, con mucha vegetación y arbolado, y espacios deportivos.


Publicado en "EL ala izquierda de la Casona" en Viva Málaga del lunes 18 de enero de 2016.