lunes, 18 de abril de 2016

A por la Tercera República


El pasado jueves 14 de abril se cumplieron 85 años de las elecciones municipales que trajeron la II República Española, un período de nuestra historia en el que se instauró una Constitución democrática para España y un verdadero Estado de Derecho que promovió la defensa de las libertades individuales y colectivas, y la consecución de la justicia social.

Esta Constitución proclamó los principios de igualdad ante la ley y de soberanía popular, y el sufragio universal para hombres y mujeres. En economía, la propiedad privada quedó sujeta a los intereses de la economía nacional. Se constituyó un “Estado integral, compatible con la autonomía de los Municipios y las Regiones”. Se reconoció el matrimonio civil y el divorcio, y se instauró el principio de laicidad, así como la enseñanza primaria laica, gratuita y obligatoria, y la libertad de cátedra.

Pero este sistema democrático y de derecho fue cercenado por un golpe militar y una sangrienta Guerra Civil, para dar paso a 40 años de dictadura franquista y represión.

El último Pleno de la ciudad aprobó, a propuesta del grupo municipal Málaga para la Gente, condenar el alzamiento militar del 18 de julio de 1936 contra el gobierno legítimo de la República, organizar actos institucionales conmemorativos y divulgativos del 85 Aniversario de la proclamación de la II República, así como promover la rehabilitación política y cívica de quienes fueron víctimas de la represión franquista.


Hoy, cuando se cercenan derechos sociales y libertades individuales, y la corrupción es de tal envergadura que afecta a la Corona, al gobierno y a las élites empresariales, cobra fuerza la esperanza de una Tercera República para una España más democrática, federal, feminista, preñada de derechos sociales, y en la que pasemos de súbditos a ciudadanos y ciudadanas con plenos derechos, incluido el de elegir la Jefatura del Estado.

(Publicado en mi columna "El ala izquierda de la Casona" del diario Viva Málaga, el lunes 18 de abril de 2016)

viernes, 15 de abril de 2016

¿UN CASINO (O DOS) EN EL PUERTO?

En los últimos días hemos conocido el interés de un fondo de inversión de Singapur en promover un gran casino y hotel en la plataforma de San Andrés del puerto. Se suma esta propuesta a la de otro hotel-casino en el dique de Levante por un grupo qatarí.

La noticia de una posible inversión es bien acogida, sobre todo en una ciudad tan azotada por la lacra del paro. Sin embargo, cualquier propuesta de ocupación de un espacio público tan importante, como el puerto, debe valorarse con una visión estratégica de ciudad.

En principio, la propuesta resulta inviable pues, legalmente, no es posible un nuevo casino en la provincia, ni mucho menos dos, si no es obteniendo la cesión de la licencia de alguno de los ya existentes en la Costa (Torrequebrada o Nueva Andalucía).

Pero además, la plataforma de San Andrés está “blindada”, gracias a una moción de Málaga para la Gente aprobada por unanimidad, para el futuro Auditorio. Málaga es la única gran ciudad en España que carece de un Auditorio, a pesar de contar con una de las Orquestas Sinfónicas más prestigiosas de nuestro país, que no cuenta con un lugar para las grandes representaciones, ni tan siquiera para ensayar dignamente. Un Auditorio en el puerto sí que daría prestigio a la ciudad, además de crear más empleo, y de más calidad, que un casino.

Málaga, y su puerto, requieren la potenciación de los usos productivos, no proyectos especulativos y privatizadores del espacio, como el tránsito de cruceros y mercancías (contenedores, vehículos y graneles), lo que pasa por el soterramiento de la conexión ferroviaria.

Las ciudades de prestigio no entregan sus espacios públicos sin más, sino que son exigentes en la calidad de los proyectos, y su encaje en una estrategia de ciudad. En este sentido, ¿es un casino lo que Málaga necesita en el puerto?

(Publicado en mi columna "El ala izquierda de la Casona", del diario Viva Málaga del lunes 11 de abril de 2016)



martes, 29 de marzo de 2016

Derecho Humano al agua

El pasado día 22 de Marzo se celebró el Día Mundial del Agua para recordar el grave riesgo en el que se encuentra este recurso vital en el planeta. La escasez del agua es ya una de las más graves amenazas a las que se enfrenta la humanidad. En las últimas décadas, las políticas neoliberales han primado el negocio de este recurso vital sobre la garantía de este derecho para millones de personas. Mientras, se agotan las reservas debido al mal uso, al despilfarro, y al impacto de la actividad humana. Sólo en España, más de nueve millones de personas no tienen garantizado hoy el acceso al agua por tener dificultades para pagar la factura.

En 2010, la Asamblea General de la ONU y el Consejo de Derechos Humanos, reconocieron el derecho humano al agua. Pero fue necesaria una gran movilización europea para que el Parlamento Europeo reconociera este derecho. Desde entonces, las administraciones han hecho poco para impedir que oligopolios privados controlen este recurso vital.

Pero la sociedad organizada sí se ha movilizado en defensa del agua como valor medioambiental y como derecho humano. Numerosas organizaciones sociales pusieron en marcha la Marea Azul del Sur en defensa de la gestión pública y del Pacto Social por el Agua. Haciéndose eco, Izquierda Unida sacó adelante en el Parlamento Andaluz su iniciativa sobre Garantía de Mínimos vitales. Al mismo tiempo, una Red de Municipios Andaluces, bajo el lema “El agua no se vende, se defiende”, aúnan esfuerzos para una gestión solidaria y sostenible del ciclo integral del agua.

Málaga para la Gente nos sumamos a estas iniciativas, desde la convicción de que sólo garantizando la gestión pública del agua se puede garantizar el derecho humano a este recurso vital y una gestión respetuosa con el Medio Ambiente.

(Publicado en mi columna "El ala izquierda de la Casona" del diario Viva Málaga, el lunes 28 de marzo de 2016) 



lunes, 21 de marzo de 2016

Investigar Art Natura


El que fue “el proyecto estrella” PP en varias campañas electorales, el proyecto megalómano del alcalde durante varias corporaciones, el denominado “Museo de las Gemas”, ha resultado ser un gran fiasco para la ciudad.

Un fiasco y un enorme derroche que ha costado ya a los malagueños más de 30 millones de euros, parte de la rehabilitación de Tabacalera para un museo que nunca llegó a abrirse, más 5,675 millones de euros que el Ayuntamiento ya pagó sin antes exigirle garantías a Royal Collections caso de incumplimiento.

El proyecto de Museo de las Gemas es, además, uno de los más claros ejemplos de la desconexión del gobierno municipal del PP de las necesidades reales de la gente. Desde el comienzo dijimos que era absolutamente desproporcionada la inversión municipal para la exposición de una colección privada de joyas. Máxime cuando este gasto enorme de dinero público se hacía en detrimento de otras cuestiones más prioritarias socialmente. Imaginemos 30 millones de euros invertidos en vivienda social y planes de empleo para miles de malagueños y malagueñas.

El Museo de las Gemas ha estado rodeado desde el principio de secretismo y opacidad, y ahora también de escándalo. Las denuncias del presidente de Art Natura contra el alcalde, publicadas en distintos medios, sobre presuntos pagos para financiar campañas electorales al PP, son “gravísimas”. Ello motivó la propuesta de todos los grupos de la oposición municipal de constituir una comisión de investigación, propuesta que fue aprobada por unanimidad.


La comisión es un órgano de carácter político que no sustituye en ningún caso los procedimientos judiciales. Deberá investigar, con rigor y seriedad, pero con la profundidad necesaria, todo lo que ha rodeado a este proyecto, desde los primeros pasos hasta el último gasto municipal, y depurar las posibles responsabilidades políticas de sus responsables. Hasta las últimas consecuencias.

(Publicado en mi columna "El ala izquierda de la Casona" del diario Viva Málaga del lunes 21 de marzo de 2016)



lunes, 14 de marzo de 2016

La huelga que el Alcalde pudo haber evitado

El pasado viernes, el Alcalde y la plantilla de LIMASA, alcanzaron un acuerdo para poner fin a la huelga de la limpieza. Es imprescindible conocer los antecedentes.

En diciembre de 2013, tras aplicar un recorte presupuestario íntegramente sobre la plantilla, se alcanzó un acuerdo por el que los trabajadores renunciaron, temporalmente hasta diciembre de 2015, a derechos reconocidos en el Convenio vigente de 2010.

Sin embargo, al acercarse la caducidad del acuerdo, el Alcalde, en lugar de negociar la vuelta gradual al convenio, emprendió una estrategia irresponsable para imponer como “convenio” el acuerdo temporal de 2013. Esta pretensión fue desestimada por la Justicia, que dictaminó que ese acuerdo no tenía carácter de convenio. De fondo, el fin próximo del contrato vigente de LIMASA III (abril de 2017), y la pretensión del PP de privatizar totalmente la empresa con condiciones laborales más ventajosas para la empresa que venga.

A pesar de ello, el Alcalde siguió negándose a la negociación. La apertura de casi mil expedientes sancionadores a trabajadores y trabajadoras de LIMASA no hizo sino aumentar la tensión y romper vías de diálogo. A la plantilla no le dejaba otra vía que una huelga muy impopular. La irresponsable estrategia del Alcalde era enfrentarlos con la ciudadanía, incluyendo una concentración contra los trabajadores promovida desde instancias municipales. La contratación ilegal durante la huelga de una empresa externa para recoger la basura, fue como “echar gasolina al fuego”.

Finalmente, el acuerdo alcanzado en la madrugada del viernes supone, básicamente, la recuperación gradual por la plantilla de los derechos reconocidos en el convenio vigente de 2010.

Han hecho falta once días de una huelga muy perjudicial para la ciudadanía, y para la imagen de la ciudad, para llegar al punto que se hubiese alcanzado en diciembre si el Alcalde hubiese apostado por la negociación, y no por la provocación y la irresponsabilidad.


(Publicado en la columna "El ala izquierda de la Casona" del diario Viva Málaga, el lunes 14 de marzo de 2016)


miércoles, 9 de marzo de 2016

8 de marzo, Día de la Mujer Trabajadora

Ayer, martes 8 de marzo, se celebró el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

Los orígenes de esta celebración están ligados a los partidos obreros de Estados Unidos y Europa y a su reivindicación del sufragio femenino y los derechos laborales de las trabajadoras.

En 1910, la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, reunida en Copenhague, proclamó unánimemente el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, con el objetivo de promover el sufragio femenino y la igualdad de derechos.

En 1975, la ONU declaró el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer, y en 1977 como Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional.

Sin embargo, y aunque en las últimas décadas se ha progresado, en unos lugares más que en otros, aún hoy la desigualdad, en diferente grado o forma, marca la vida de las mujeres en todas y cada una de las sociedades, culturas y religiones.

También en nuestro país. En los últimos años se han recortado los presupuestos para políticas de igualdad, mientras continúan los asesinatos machistas de decenas de mujeres cada año.

Es imprescindible un Pacto de Estado contra la Violencia de Género, con una modificación de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, para dotarla de un carácter verdaderamente integral, que abarque todos los tipos de violencia de género, desarrolle medidas de prevención y sensibilización social, y recoja una red de recursos reales y efectivos.

Es imprescindible que todas las administraciones, también nuestro Ayuntamiento, potencien las políticas transversales para la igualdad entre mujeres y hombres, y aumenten los presupuestos anuales para los programas de igualdad de género.

Hay que hacer ley la máxima “a igual trabajo, igual salario”.

Sólo así avanzaremos hacia una igualación real y no sólo formal.

(Publicada en la columna "El ala izquierda de la Casona" del diario Viva Málaga, el martes 8 de marzo de 2016)







viernes, 4 de marzo de 2016

REGENERAR HOYO DE ESPARTEROS, SALVAR LA MUNDIAL

En febrero de 2008, el Ayuntamiento de Málaga y la promotora Braser firmaron un convenio urbanístico cuya finalidad, se decía, era “encontrar una vía de regeneración de la zona” de Hoyo Esparteros después de 20 años sin desarrollarse.

La gran apuesta del gobierno municipal del Partido Popular para la regeneración de esta zona tan degradada del centro de la ciudad, se basaba en este convenio que preveía ejecutar un hotel de una categoría mínima de cuatro estrellas, proyectado por Rafael Moneo, un arquitecto de reconocido prestigio. Para ello, el Ayuntamiento se comprometía a aumentar la edificabilidad en la zona, haciendo posible construir un edificio de diez plantas donde antes sólo se permitían cinco.

El proyecto suponía la desaparición del palacete de los condes de Benahavis, conocido como “La Mundial”, encargado por Isabel Loring Heredia, perteneciente a una de las familias más ilustres de la burguesía malagueña del XIX, y realizado por el arquitecto Eduardo Strachan Viana-Cárdenas, autor de los proyectos de los edificios de la calle Larios. Inexplicablemente, la Junta de Andalucía derogó la protección arquitectónica de este edificio histórico en 2008. También suponía la desaparición de una parte significativa del trazado del conjunto protegido del centro histórico, como la calle Plaza de Arriola o la singular plaza triangular de Hoyo de Esparteros, construida en 1728. Los colectivos defensores del patrimonio e Izquierda Unida siempre nos opusimos.

A cambio del aumento de edificabilidad, la promotora debería pagar los aprovechamientos urbanísticos que le correspondían como propietaria del suelo, así como el 10% de cesión obligatoria, y aportar aval bancario por el 7% de los costes de urbanización.

El Ayuntamiento cumplió su parte y, en abril de 2012, se aprobó definitivamente la Modificación de Elementos del PEPRI-Centro, con las nuevas determinaciones urbanísticas. Sin embargo, la promotora, tras ocho años desde la firma del convenio de Hoyo Esparteros, no ha cumplido ni uno solo de los pagos a los que resultó obligada, y tras varios aplazamientos y requerimientos,  su deuda con el Ayuntamiento asciende ya a 7,3 millones de euros con los intereses y recargos. Adeuda también un préstamo, que suscribió en 2008 con una entidad bancaria y que garantizó con sus propiedades en el sector. E incluso adeuda al Ayuntamiento varias anualidades del IBI que le corresponde como propietaria.

Pero lo que es aún peor, no se ha cumplido el interés general que supuestamente justificó la firma del convenio. Esta zona del conjunto del centro histórico de la ciudad sigue en el limbo y abandono que sufría desde años antes de su firma, aumentando día a día su degradación urbanística. Es más, visto el incumplimiento reiterado y flagrante del promotor, y su incapacidad para desarrollar el proyecto, no hay perspectivas de regeneración de la zona en los próximos años. 

Nos encontramos, pues, ante una operación especulativa “de libro”. Una promotora compra unos suelos de una zona degradada del centro con el objetivo declarado de regenerarla. Con la “coartada” de la firma de un arquitecto de renombre, plantea la construcción de un edificio de diez plantas, logrando del ayuntamiento el aumento de edificabilidad, y de la Junta la desprotección de un edificio monumental que hasta entonces estaba protegido. No paga al banco el crédito que garantiza con sus propiedades en la zona, ni paga al Ayuntamiento las contraprestaciones pactadas en el convenio, y hasta deja de pagar el IBI. Y busca, con poco éxito, un “inversor” que sea capaz de desarrollar el proyecto que ella no puede, consiguiendo en ocho años varios aplazamientos “indulgentes” de sus obligaciones por parte del Ayuntamiento.

La gran apuesta del Alcalde para el desarrollo urbanístico de la zona de Hoyo Esparteros ha fracasado estrepitosamente. Y no sólo por la insolvencia del promotor, y por su incapacidad de llevar a cabo el proyecto al que se comprometió, sino porque era desde el principio una apuesta especulativa, depredadora del patrimonio histórico de la ciudad, y que se ha demostrado incapaz de regenerar urbanística y económicamente la zona.

Por todo ello, el Pleno del Ayuntamiento, a propuesta del grupo municipal Málaga para la Gente, ha  acordado la resolución del convenio urbanístico de Hoyo de Espartero, con petición de daños y perjuicios a la promotora por sus reiterados incumplimientos, así como el impulso de una nueva ordenación urbanística del ámbito de Hoyo de Esparteros.  

Se abre ahora una clara oportunidad de repensar una nueva ordenación para el desarrollo de una zona muy degradada de la ciudad. De plantear un proyecto viable y consensuado capaz de regenerar urbanística esta zona del centro histórico, que incluya la rehabilitación del edificio de “La Mundial” y la conservación del trazado y los valores arquitectónicos e históricos de la zona, y que sea motor de la reactivación social, económica y turística de una parte muy importante de nuestro centro histórico.  


(Publicado en Tribuna de Diario Sur, el martes 1 de marzo de 2016)