lunes, 28 de mayo de 2018

BOMBEROS PARA SALVAR VIDAS, NO PARA ARRUINARLAS



La semana pasada, desde el Área de Seguridad del ayuntamiento de Málaga se requirió a efectivos del cuerpo de bomberos para intervenir en el desahucio de una familia.

Los bomberos no asistieron al desalojo, porque tienen la función, y la vocación, de servicio público de velar por la seguridad de las personas, no de destrozarles la vida. Pero dicho requerimiento les ha causado un profundo malestar, pues no comprenden que a pesar de la escasez de medios y plantilla, sean requeridos para intervenir en desahucios de familias de sus viviendas.

Ha de recordarse que el pleno municipal de octubre de 2015 aprobó una moción de Izquierda Unida-Málaga para la Gente de acuerdo con la cual "en ningún caso se enviaría a bomberos a participar en desalojos de familias de su vivienda por motivo de desahucios".

Como recordábamos en dicha moción, los bomberos no tienen obligación legal de participar en desalojos, y la policía local solo cuando reciben una orden expresa de un juzgado. De hecho, en la mayoría de estas actuaciones es el Cuerpo Nacional de Policía el que interviene, y sólo en algunas ocasiones el juez ha solicitado la presencia de agentes municipales, pero no es el caso de los bomberos a los que nunca se les menciona expresamente en la orden judicial.

El requerimiento del equipo de gobierno municipal del PP se produce en un contexto de notable incremento de los desahucios de arrendatarios, a causa del desempleo, los bajos salarios y la subida del precio de los alquileres por la elevada demanda, ante la dificultad para comprar vivienda, y la menor oferta por el auge de las viviendas turísticas.

Por ello, desde Izquierda Unida-Málaga para la Gente hemos exigido al alcalde el cumplimiento del acuerdo plenario de no enviar efectivos de bomberos a desahucios de familias de su vivienda.

(*) Publicado en mi columna "El ala izquierda de la casona" del diario Viva Málaga, el lunes 21 de mayo de 2018

miércoles, 23 de mayo de 2018

LA PRIVATIZACIÓN DE LA SANIDAD MATA


Viñeta de Manel F.

A diario sufrimos las consecuencias de la reforma del artículo 135 de la Constitución, aquella que aprobaron de forma “exprés” PP y PSOE para primar el pago de la deuda generada por el rescate bancario sobre el sostenimiento de los servicios públicos.

En el caso de la Sanidad se están dando casos de extrema gravedad. Prueba de ello es el Transporte Sanitario, en el que la privatización del servicio está provocando una preocupante merma en la calidad.

El R.D. 836/2012 establece las características técnicas, el equipamiento sanitario y la dotación de personal de los vehículos del transporte sanitario por carretera. Y según el mismo, las ambulancias no asistenciales se deben limitar exclusivamente al transporte de pacientes que no necesitan asistencia, como traslados del hospital al domicilio, o del domicilio al hospital para tratamientos clínicos.

Sin embargo, las licitaciones del servicio están primando la dotación de ambulancias no asistenciales para servicios de urgencias, con un solo técnico que no puede conducir y asistir al mismo tiempo. Así, muchísimas urgencias se están atendiendo con ambulancias con un único técnico, provocando una mala asistencia a veces con resultados fatales, pues es imposible que una sola persona pueda conducir y atender situaciones graves.

A esto se suma las bajas de las ofertas de las empresas en las licitaciones, en ocasiones temerarias, a costa de unas plantillas ajustadas al máximo, que acumulan más horas de las razonables, con contratación excesiva de personal en práctica y grandes rebajas salariales.

Esta situación se solucionaría con la recuperación de la gestión directa de los servicios sanitarios (transporte sanitario, 061, Salud Responde), como ha hecho el gobierno Balear respecto al Transporte Sanitario, atestiguando los datos una mejora importante en la calidad del servicio.

Desgraciadamente, la presidenta Susana Díaz, a pesar de sus declaraciones públicas, sigue el camino contrario de la privatización y la merma de la Sanidad pública andaluza.

(*) Publicado en mi columna "El ala izquierda de la casona", del diario Viva Málaga, el lunes 14 de mayo de 2018

domingo, 13 de mayo de 2018

EL CAMBIO ES POSIBLE EN MÁLAGA


Hoy el diario Sur ha publicado una encuesta realizada por Metroscopia sobre las próximas elecciones municipales en la ciudad de Málaga. A pesar de ser una encuesta encargada por el PP arroja unos resultados de los que cabe realizar una valoración positiva e ilusionante para la izquierda malagueña y la posibilidad de un cambio en favor de la gente en nuestra ciudad.

El sondeo pronostica un concejal menos para el PP, que de los 13 actuales pasaría a 12. Sin embargo los resultados para el PP pueden ser aún peores. Téngase en cuenta, en primer lugar, que se trata de una encuesta encargada por este partido. Hace tres años, en las últimas municipales, las encuestas le pronosticaban 16 concejales y obtuvo sólo trece. En esta ocasión su propia encuesta, de entrada, predice una bajada a doce concejales.

Además, en estas elecciones la abstención puede ser mayor entre los y las votantes de derechas, por el desgaste de 23 años de gobierno del PP en la ciudad y los casos de corrupción de ese partido en toda España. 

La encuesta, en todo caso, refleja una tendencia clara y ésta es la de la debacle del PP y nuestra subida (11,1% con cuatro puntos de subida y un concejal más). 

Pero lo más relevante, e ilusionante, del resultado del sondeo es que pone de manifiesto que una amplia confluencia de las fuerzas de izquierdas puede arrebatar el ayuntamiento a la derecha encarnada por PP y Cs. La suma de IU-Málaga para la Gente, Podemos, Málaga Ahora, y otras fuerzas como Equo, obtendría siete concejales (más que la suma de tres más tres que da a IU y Podemos al anular el efecto de la Ley D'Hondt) y alza por el efecto multiplicador e ilusionante que puede tener. 

Para ello es imprescindible una amplia unidad de todas las fuerzas de izquierdas, que movilice a todas las personas que quieren un cambio en Málaga. Es imprescindible que todas las fuerzas políticas a la izquierda pongamos el interés de la gente por encima de cualquier tipo de personalismos o intereses partidarios. Hace falta altura de miras y responsabilidad histórica para lograr un cambio en el ayuntamiento para conseguir una ciudad más justa, más solidaria y más habitable y más democrática.

El electorado que quiere un cambio en Málaga no entendería, ni perdonaría, otra cosa.

jueves, 10 de mayo de 2018

UNA MENTIRA COMO UN RASCACIELOS



El análisis del Plan Especial del Puerto desvela que el vigente plan no permite la construcción de un hotel en el morro de Levante y menos con las dimensiones anunciadas. Sólo permite una altura máxima de 13,5 metros, y no los 150 metros previstos para el rascacielos.

Es absolutamente falsa la afirmación del presidente de la Autoridad Portuaria de que en ese suelo se contempla el uso hotelero, pues el destino previsto en el Plan vigente es el de área libre de esparcimiento. ¿Por qué si no hay que modificar el Plan Especial del Puerto?

Recientemente, la Audiencia Nacional ha admitido a trámite la impugnación de Equo y la plataforma “Defendamos nuestro horizonte” contra la Delimitación de Espacios y Uso Portuarios (DEUP). En dicha impugnación se pone de manifiesto que la valoración otorgada a los terrenos para el cálculo de la Tasa de Ocupación incumple la Ley de Puertos, que obliga a la revisión del valor de los terrenos cuando se apruebe o modifique la DEUP.

Una estimación por lo bajo, conforme al precio de mercado del suelo en la zona, daría como resultado una tasa de ocupación de más de tres millones de euros anuales. Recordemos que la empresa promotora del rascacielos tiene un capital social de 150.000 euros para una inversión prevista de 150 millones, lo que arroja aún más dudas sobre la solvencia de la firma catarí y la viabilidad del proyecto.

Desde Málaga para la Gente hemos pedido que la Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) que suspenda la modificación del Plan Especial Puerto, ya que es el Consejo Ministros quien tiene que levantar la prohibición de que un suelo con uso portuario pueda destinarse a un uso hotelero.

Sería conveniente que la ciudadanía pudiera pronunciarse sobre la pertinencia o no de un rascacielos que hipotecaría el paisaje de varias generaciones malagueñas.

(*) Publicado en mi columna "El ala izquierda de la casona" del diario Viva Málaga, el lunes 7 de mayo de 2018.


lunes, 30 de abril de 2018

SOTERRAR EL TREN DEL PUERTO


Imagen de http://www.malagahoy.es

El Puerto de Málaga es vital para la economía de la ciudad, y de toda la provincia. Sin embargo, en los últimos años nada se ha invertido en el soterramiento de su conexión ferroviaria.

El gobierno central ha priorizado otros proyectos y la Autoridad Portuaria, en lugar de fomentar los usos productivos del puerto, persiste en un modelo especulativo “de monopoly”, a través de concesiones privadas para centros comerciales, que proporcionan poco valor añadido y destruyen empleo del pequeño comercio, o faraónicos proyectos especulativos, como el del rascacielos del morro de levante o la urbanización del muelle de San Andrés.

Mientras, la deficiente conexión ferroviaria resta competitividad a nuestro puerto para el tráfico de contenedores, graneles y vehículos, y supone una pérdida de puestos de trabajo reales y potenciales.

La conexión ferroviaria del puerto permitiría el tráfico de mercancías por vía férrea con España y toda Europa, a través del corredor ferroviario mediterráneo, y crearía miles de empleos pues supondría un impulso para la economía malagueña, tanto en el tráfico de nuevas tecnologías (con el PTA a pocos kilómetros), como de productos agroalimentarios que exportamos a todo el mundo.

El gobierno central tiene paralizado el soterramiento del ferrocarril de mercancías del Puerto de Málaga, desde al menos 2010 en que fue aprobado. Tampoco se prevé partida presupuestaria para su ejecución en los Presupuestos Generales del Estado 2018 que acaba de presentar el gobierno del PP.

Izquierda Unida y Málaga para la Gente hemos vuelto a exigir al gobierno el soterramiento de la conexión ferroviaria del puerto, incluyendo en una partida suficiente en los PGE 2018 para comenzar la primera fase de las obras.

A Málaga le falta salvar este punto negro para ser eficiente en el tráfico de mercancías y potenciar así su economía productiva, pero lamentablemente al Partido Popular sólo le interesan los proyectos con grandes intereses especulativos detrás.


* Publicado en mi columna "El ala izquierda de la Casona" del diario Viva Málaga del lunes 30 de abril de 2018


lunes, 23 de abril de 2018

SALVAR A QUIENES SALVAN VIDAS


Imagen de cadenaser.com

Según datos de la Organización Internacional de las Migraciones, sólo desde 2014 hasta marzo de 2018 más de 16.000 personas han fallecido en el Mediterráneo huyendo de la guerra, la miseria o la persecución política.

En septiembre de 2015, gracias a una moción de nuestro grupo, Málaga se declaró como Ciudad-Refugio, comprometiéndose a tomar medidas para hacer frente al drama de las personas refugiadas.

Sin embargo, en los últimos tiempos en Europa asistimos a la criminalización de  activistas pro Derechos Humanos de las personas refugiadas.

En Marruecos, Helena Maleno, defensora de los Derechos Humanos, ha sido acusada injustamente por tráfico de personas y otros delitos graves, en virtud de un informe policial del gobierno español.

En Italia, las autoridades incautaron una embarcación de salvamento de la ONG española Proactiva Open Arms, que hasta 2017 había rescatado del mar a 58.924 personas refugiadas, y se acusa a sus miembros de favorecer la inmigración ilegal e integrar una organización criminal. Y ello por cumplir una ley básica del mar que obliga a rescatar a toda aquella persona en apuros, sin importar su religión, procedencia o color.

En Grecia, tres bomberos sevillanos de la Asociación “Proem-Aid” (profesionales de emergencias y auxilio) se enfrentan en mayo a un juicio, en el que se le piden diez años de cárcel  acusados de un delito de tráfico ilegal de personas, por salvar a personas refugiadas en la isla de Lesbos, uno de los puntos más dramáticos del Mediterráneo por su cercanía a las costas de Turquía.

Málaga, “la muy hospitalaria”, como reza su escudo, y Ciudad-Refugio desde 2015, no puede permanecer ajena a esta injusticia y debemos reclamar a las institituciones españolas y europeas que, si se siguen considerando democráticas, apoyen la labor humanitaria de las personas voluntarias de estas ONG’s, defendiéndolas ante cualquier intento de criminalización.

No son traficantes de personas. Son héroes y heroínas que salvan personas.  

(*) Publicad en mi columna "El ala izquierda de la Casona" del diario Viva Málaga, el lunes 23 de abril de 2018

martes, 17 de abril de 2018

Guadalmedina, Parque Fluvial


Imagen de estudiosegui.com

El mes pasado la Junta de Andalucía autorizó la senda peatonal y ciclista en la parte alta del Guadalmedina. Los desencuentros y falta de coordinación con el Ayuntamiento de Málaga han retrasado varios años este proyecto, el primero para la integración urbana del río.

La obstinación del gobierno municipal en mantener parte del trazado por el mismo lecho del río, algo que nunca autorizarían los técnicos ni la propia ley, y los retrasos a la hora de contestar por la Junta, han contribuido al retraso de un proyecto estratégico como es la integración urbana del Guadalmedina en la ciudad.

La pelota está ahora en el tejado del equipo de gobierno, que debe tramitar la ocupación de los terrenos destinados a la vía ciclista y senderista. A fecha de hoy, aún no se ha aprobado el Plan Especial del río Guadalmedina y el alcalde sigue empeñado en su idea anacrónica de embovedar el río, pese a que ninguno de los proyectos premiados del concurso de ideas del Guadalmedina lo contemplara.

Desde Izquierda Unida y Málaga para la Gente siempre hemos defendido un parque fluvial, una actuación blanda de restauración y recuperación medioambiental, sin urbanización alguna sobre el cauce, ni elementos de envergadura que pudieran obstaculizar las avenidas de agua durante las lluvias. Con vegetación de ribera, corredor con carriles bici, espacios peatonales y un circuito deportivo para su uso por la ciudadanía. Como recogía la propuesta ganadora del Concurso de ideas para la integración urbana del Guadalmedina, rescatar las riberas del río como espacios de transición con la ciudad. Además de la reforestación del cauce alto y medio del río Guadalmedina. Una propuesta viable técnicamente y mucho más económica.

El río Guadalmedina no es una cicatriz, ni debe ser una frontera social y urbanística: es una oportunidad para la ciudad.

* Publicado en mi columna "El ala izquierda de la Casona", del diario Viva Málaga, el lunes 16 de abril de 2018