martes, 24 de julio de 2018

La Alameda: una oportunidad para Málaga


Imagen de http://www.aopandalucia.es

Las obras del Metro en el tramo de la Alameda han puesto al descubierto parte de los restos arqueológicos que se corresponden con el denominado fuerte o Castillo de San Lorenzo. Se trata en concreto de parte del muro perimetral de la fortaleza, que data de los siglos XVI-XVII, estos restos pese a no ser del mismo interés o entidad que tuvieron los hallazgos romanos y fenicios o de la muralla nazarí, según varios expertos y asociaciones de defensa del patrimonio sería de interés conservarlos y hacerlos visibles en la nueva Alameda peatonalizada.

La idea sería colocar un suelo transparente en el lado norte para que los peatones vean el muro oeste del Castillo de San Lorenzo cuando deambulen sobre la futura calzada peatonal norte de la Alameda Principal.

Sin embargo, casi al arranque de los trabajos arqueológicos, esta idea fue descartada por la Gerencia Municipal de Urbanismo por considerarse una solución inapropiada, pese a que podría ser parecida a la que ya en su momento se empleó en la calle Alcazabilla para que se pudiesen contemplar restos del Teatro Romano existentes en el subsuelo.

Por otro lado, es muy importante actualizar los estudios que en su día se hicieron de cada uno de los árboles y tomar medidas protectoras respecto a las raíces de los ficus de la Alameda, que son hoy por hoy el bien común más importante de esta vía urbana.

Málaga para la Gente creemos que las obras del Metro y de la peatonalización de la Alameda son una magnífica oportunidad para la ciudad, por lo que hemos presentado una moción instando al equipo de gobierno a impulsar y colaborar en la recuperación de los restos arqueológicos del Castillo de San Lorenzo para hacerlos visibles en la nueva Alameda peatonalizada.

(*) Publicado en mi columna "El ala izquierda de la casona" del diario Viva Málaga, el lunes 16 de julio de 2018


Huella del castillo de San Lorenzo sobre plano actual. Imagen de www.skyscrapercity.com

lunes, 9 de julio de 2018

UNA CACICADA ARBORICIDA


Imagen de la Revista El Observador

Hace unos días, operarios de la contrata de Parques y Jardines, por orden municipal, procedieron a talar un magnolio de gran porte y cincuenta años de edad situado entre las calles Alcazabilla y Zegrí, en la amplia superficie que ocupa la terraza de “El Pimpi”. Este hecho ha provocado la indignación y protesta de las asociaciones vecinales, colectivos sociales y ciudadanía. De hecho, semanas antes, representantes vecinales habían exigido la conservación del árbol en la Junta de Distrito.

El gobierno municipal del PP argumenta que el árbol estaba enfermo, pero al día siguiente de su tala ya había una mesa del citado establecimiento en su lugar y, a los pocos días, ese magnífico árbol había sido sustituido por una ridícula palmera, que deja más espacio para mesas y sillas de su terraza.

De nuevo, el gobierno municipal incumple sus propias normas pues, de acuerdo con el Plan Director de Arbolado, si Parques y Jardines elimina un árbol debe sustituirlo por otro que dé sombra y no por una palmera. Asimismo, la ordenanza municipal de Vía Pública prohíbe colocar toldos entre árboles y establece que las terrazas no pueden condicionar el uso y disfrute público de los árboles.

Este asunto huele bastante mal, por lo que el grupo municipal Málaga para la Gente hemos exigido ver los informes técnicos que acrediten: que el árbol estaba enfermo, cuál era el motivo de su enfermedad y si ésta fue provocada, quién pidió que se talara, y en qué informe se han basado para plantar una palmera.

La tala del magnolio en la terraza de “El Pimpi” es, además de una cacicada, el mejor símbolo y ejemplo del modelo de ciudad del PP y de De la Torre. Una ciudad en la que los espacios públicos no están para el uso y disfrute de la ciudadanía, sino al servicio de los establecimientos hosteleros.

Publicado en mi columna "El ala izquierda de la Casona", del diario Viva Málaga, el lunes 9 de julio de 2018.


miércoles, 4 de julio de 2018

España es diferente… y Málaga aún más



España es diferente también para la Memoria Histórica. Lo que ocurre en España no tiene parangón en ningún otro país de la Europa occidental (como Francia, Italia, Alemania, etc.) donde desde 1945, año de la derrota del nazi-fascismo, eliminaron todos los vestigios y honores, de los responsables de esa época negra de la Historia.

Pero si España es una excepción en Europa, con el PP en el gobierno municipal Málaga se diferencia aún más, tal vez porque es el municipio más grande del país gobernado por el Partido Popular y por un alcalde cuya larga trayectoria política comenzó en los últimos años del franquismo.

Izquierda Unida y Málaga para la Gente se han significado durante años por dignificar la memoria democrática. Así, en enero de 2018 conseguimos que el Pleno acordara eliminar los reconocimientos y honores concedidos por el Ayuntamiento durante el régimen franquista a quienes, o bien fueron responsables de la sublevación contra el gobierno legítimo y la represión contra quienes lo defendieron, o bien ocuparon puestos de relevancia en la dictadura.

En 2016, el Pleno a iniciativa nuestra, acordó la retirada formal del título de “hijo adoptivo” y “alcalde perpetuo de Málaga” a Francisco Franco. ¿Alguien se imagina un municipio alemán que siguiera manteniendo tales honores a Adolf Hitler?

Igualmente, en Febrero de este año el Pleno aprobó nuestra propuesta de cambiar el nombre del aviador franquista de la avenida Carlos Haya por el de siempre de “Camino de Antequera”.

También pedimos cambiar el nombre de la avenida Comandante García Morato, aviador franquista destacado en los bombardeos sobre civiles durante la guerra civil.

Es curioso que quienes en otros asuntos presuman tanto de ser defensores de la ley, se nieguen al cumplimiento de las leyes estatal y andaluza de Memoria Democrática.

(*) Publicado en mi columna "El ala izquierda de la Casona", del diario Viva Málaga, el lunes 2 de julio de 2018

viernes, 29 de junio de 2018

#StopDemolicionesMálaga II


Como puso de manifiesto la investigación realizada por Antón Ozomek, "Geografía del Desastre: Expolio del Centro Histórico de Málaga", desde el año 1985 hasta hoy se han demolido en Málaga 380 inmuebles históricos, la mayoría víctimas de la especulación inmobiliaria en la última década. Si sumamos las 175 demoliciones entre 1957 y 1985, hemos perdido casi la mitad de los edificios históricos.

Si no detenemos este expolio ya, tal y como reclaman las asociaciones de defensa del patrimonio, nos quedaremos sin edificios históricos muy pronto.

Según la Ley del Patrimonio Histórico Español y la de Andalucía, las demoliciones de edificios, aun parciales, en zonas protegidas por sus valores arquitectónicos y artísticos deben ser deben ser excepcionales. Sin embargo, en la última década en Málaga se ha convertido en la regla y muchísimos edificios históricos del centro, han sido reemplazados por otros de arquitectura actual sin siquiera valor artístico.

Aunque la obligación de los propietarios de los edificios es conservarlos y restaurarlos, muchos no lo hacen porque persiguen la declaración de ruina para lograr el permiso de demolición. Pero el ayuntamiento tiene herramientas legales para forzarles a arreglar el inmueble y evitar el derribo: multas coercitivas, ejecución subsidiaria e incluso la expropiación. Lamentablemente, con el gobierno municipal del PP de De la Torre, el ayuntamiento, en lugar de intentar evitar este desastre para nuestro patrimonio, lo ha promovido.

Por todo esto, IU-Málaga para la Gente, haciéndose eco de las reivindicaciones de los colectivos de defensa de nuestro patrimonio histórico, hemos logrado que se aprobara nuestra moción para que se cumpla la Ley y se apruebe urgentemente una moratoria que impida más demoliciones de edificios históricos, salvo motivos de seguridad que deben evaluarse más estrictamente, así como se extremen los controles y se realice un seguimiento del estado real de los inmuebles catalogados para garantizar su protección.

(*) Publicado en mi columna "El ala izquierda de la Casona", del diario Viva Málaga, el lunes 25 de junio de 2018.

lunes, 25 de junio de 2018

El ayuntamiento promueve la explotación laboral



Hace ya más de dos años que IU-Málaga para la Gente denunció la existencia de más de 300 casos de falsos autónomos cesiones ilegales de trabajadores en el ayuntamiento de Málaga y sus organismos municipales.

Un asunto gravísimo, pues supone un fraude de ley por el que el ayuntamiento contrata externamente servicios municipales a empresas, o autónomos, para que sus trabajadores realicen el mismo trabajo que empleados municipales, pero eso sí, cobrando hasta la mitad de salario y con menos derechos.

Advertíamos también que estos contratos en fraude de Ley podrían suponer un tremendo quebranto a las arcas municipales pues, de prosperar las denuncias ante la Inspección de Trabajo y las demandas judiciales interpuestas por sindicatos y trabajadores, el ayuntamiento podría ser sancionado a pagar 3.000 euros por cada caso, cuotas sociales atrasadas, indemnizaciones, etc.

El equipo de gobierno popular nos acusó de mentir y crear alarma. Sin embargo, una a una, empezaron a llegar, primero, las Actas de la Inspección de Trabajo, después las resoluciones de la Tesorería General de la Seguridad Social y, finalmente, las sentencias de los Juzgados de lo Social. En todos los casos determinaron que los trabajadores desarrollaban funciones propias del personal municipal, utilizando oficinas y medios municipales, sometiéndose a las mismas directrices y mandos, y con el mismo horario y vacaciones, pese a desempeñar su labor contratados por otra empresa o bajo el régimen de autónomos.

Hasta hace unos meses, este fraude le había costado ya al Ayuntamiento más de 300.000 euros en cuotas sociales y más de 70.000 euros en indemnizaciones por despido. Y la cuenta no ha dejado de subir.

Con el gobierno municipal del PP, el ayuntamiento de Málaga se ha convertido en un promotor de la explotación y la precarización laboral a costa de los derechos de los trabajadores y del bolsillo de los malagueños y malagueñas.

Publicado en mi columna "el ala izquierda de la casona", del diario Viva Málaga, el lunes 18 de junio de 2018.


jueves, 14 de junio de 2018

Málaga, ciudad sin ley (urbanística)


Imagen del centro ruso del monte San Antón, tomada de elpais.com

Esta semana se ha celebrado la primera sesión de la Comisión de Investigación, creada a propuesta de IU-Málaga para la Gente, sobre el escándalo de las miles de infracciones urbanísticas impunes en nuestra ciudad en los últimos años.

Según la documentación aportada por la propia Gerencia Municipal de Urbanismo, entre los años 2006 y 2016, se levantaron casi 12.000 actas por infracciones urbanísticas, de las cuales sólo se incoaron 2.060 expedientes sancionadores, poco más de un 17%.

Pero lo que es aún más escandaloso es que en estos once años sólo se han cobrado por el Ayuntamiento 18 sanciones, apenas un 0,15%. De esas 18 sanciones cobradas, once lo fueron en 2006, cuatro en 2007, dos más en 2008, y la última sanción se cobró en 2011. Desde entonces, hace ya siete años, no se ha pagado ni una sola sanción.

Cuarenta de las infracciones impunes corresponden a administraciones y empresas públicas, algo rechazable porque las administraciones públicas deben dar ejemplo, cumpliendo las normas y siendo sancionadas cuando no las cumplen como cualquier ciudadano.

Otras muchas infracciones impunes corresponden a grandes obras ilegales por promotores privados, algunas de ellas muy sonadas en su día, como las de la piscina de Campanillas, el Centro Ruso del Monte San Antón o las del Jardín Histórico del Retiro.

Estos datos son gravísimos, pues ponen de manifiesto el abandono por parte del equipo de gobierno municipal de una competencia básica para cualquier municipio como es la disciplina urbanística. Parece que para el PP en Málaga la Gerencia de Urbanismo sólo debe servir para dar vía libre a los pelotazos urbanísticos y los proyectos especulativos.

Sin embargo, la disciplina urbanística es vital pues tiene un efecto disuasorio y ordenador. Sin el cumplimiento de las normas urbanísticas las grandes tropelías urbanísticas quedan impunes, haciendo imposible un urbanismo ordenado y una ciudad habitable.

Quizás era eso lo que se pretendía.

(*) Publicado en mi columna "El ala izquierda de la Casona", del diario Viva Málaga, el lunes 11 de junio de 2018

miércoles, 6 de junio de 2018

Málaga, Patrimonio de la Humanidad



Hace apenas un mes, en un acto celebrado en el Ateneo de Málaga, los expertos de ICOMOS, organismo asesor de la UNESCO, plantearon que Málaga podría optar a ser declarada Patrimonio de la Humanidad, en la categoría de “Paisaje Cultural Evolutivo”.

En la Convención del Patrimonio Mundial Cultural y Natural, la UNESCO reconoce la figura del “paisaje cultural” como “obras conjuntas del hombre y la naturaleza”, y dentro de esa figura, los “Paisajes culturales evolutivos” como muestras de la evolución de la sociedad humana bajo la influencia de las limitaciones físicas y las oportunidades presentadas por el entorno natural, económico y cultural del lugar.

El paisaje de Málaga refleja las características de un paisaje cultural evolutivo todavía en progreso, y expresa la adaptación humana a las condiciones geográficas del territorio, en un proceso evolutivo muy vinculado al modo de vida de la población que ocupa el paisaje.

El hito fundamental en el paisaje de Málaga es la bahía y su puerto natural, origen e inicio de su historia, donde en el siglo VIII a.d.c. los fenicios ubicaron su asentamiento al que denominaron Malaka. Desde entonces, la historia de Málaga ha corrido paralela a la de su puerto, pieza fundamental del desarrollo de la cultura fenicia, cartaginesa, romana, bizantina, cristiana, moderna y contemporánea.

Los asesores de la UNESCO defendieron el valor del paisaje de Málaga y de su puerto, y vincularon la pervivencia de su valor paisajístico a la renuncia al proyecto de rascacielos en el puerto.

Casi 3000 años después, queremos proteger este hito paisajístico, que narra como ningún otro nuestra historia, y someter a debate serio y riguroso una intervención que alteraría irreversiblemente valores de miles de años.

Defendamos nuestro horizonte y protejamos nuestro paisaje declarándolo Patrimonio de la Humanidad. El rascacielos en mitad de la bahía nunca será el icono de Málaga sino nuestra ruina.

(*) Publicado en mi columna "El ala izquierda de la casona", del diario Viva Málaga, el lunes 4 de junio de 2018.