miércoles, 8 de abril de 2020

UN GRAN PACTO SOCIAL POR LO PÚBLICO


La crisis sanitaria y social provocada por el COVID-19 está evidenciando que, lejos del individualismo al que nos aboca el neoliberalismo, para enfrentar un problema de seguridad nacional como éste es necesaria una sociedad civil fuerte, asentada en los valores de la solidaridad, la cooperación y el apoyo mutuo.

Pero además, la crisis está poniendo de manifiesto las enormes carencias de nuestro “Estado del Bienestar”, sobre todo en cuanto a la capacidad y calidad de nuestros servicios públicos y la cobertura social.

La sanidad y la educación pública y los servicios sociales han sufrido desde 2010 una importante merma como consecuencia de las políticas neoliberales de recortes. Y precisamente ahora esos servicios públicos se muestran imprescindibles en estos tiempos de crisis, no solo sanitaria sino también social y económica.

La primera lección de esta crisis es que necesitamos una sanidad pública más fuerte, con más profesionales y sin precariedad, y con unos estándares de calidad que posibiliten afrontar con garantías emergencias como esta. Una sanidad pública que, en contra de los postulados de la derecha, debe ser universal, pues es necesaria la atención a todas las personas, tengan o no papeles, para la seguridad de cada una.

Necesitamos, además, una educación pública de calidad, con inversión suficiente en personal y en medios, que potencie la innovación y la investigación como bases para un nuevo modelo productivo no dependiente del turismo, un sector volátil que se derrumba cual castillo de naipes a la menor crisis internacional.

Y precisamos de unos servicios sociales, hasta ahora el patito feo de nuestro Estado del Bienestar, más desarrollados y con inversión suficiente en el sistema de dependencia, que tan necesario se muestra ahora cuando el coronavirus está golpeando especialmente a personas mayores dependientes sin asistencia o con una insuficiente atención.

Por todo ello, es necesario un gran Pacto Social por lo Público, con la participación de la ciudadanía, y con base en los principios sociales recogidos en la Constitución.


miércoles, 4 de marzo de 2020

EL MUSEO DE LOS DERROCHES



El “proyecto estrella” de De la Torre en varias campañas electorales, el museo de las gemas “Art Natura”, ha sido su mayor fiasco en todos sus años de alcaldía.

Un enorme derroche, por un museo que nunca llegó a abrirse, de casi 9 millones de euros que ya hemos pagado y vamos a pagar a Royal Collections. Sin contar los muchos millones de euros de costes y sobrecostes en obras de rehabilitación de pabellones de Tabacalera, muchas de las cuales no han servido para los usos posteriores.

La reciente sentencia un Juzgado de lo Contencioso de la ciudad confirma nuestras críticas y las conclusiones de la Comisión de Investigación: la inclusión de cláusulas de garantías en el contrato para el caso de incumplimiento por la adjudicataria, y la resolución del contrato en 2008, hubiesen evitado este derroche.

Art Natura es, además, uno de los más claros ejemplos de la desconexión de nuestro alcalde de las necesidades reales de la gente. Una inversión desproporcionada para exponer una colección privada de joyas, en detrimento de otras prioridades sociales. Imaginemos esos 9 millones invertidos en viviendas sociales y planes de empleo para miles de malagueños y malagueñas, o en actuaciones de regeneración urbana y equipamientos en nuestros barrios, los grandes olvidados del PP. Y todo por afán electoralista y por un ansia desmedida por acumular museos a cualquier precio como reclamo de tour operadores y fondos buitres.

De la Torre ha demostrado ser un derrochador con el dinero público, generoso con los adinerados, y cicatero y miserable con las necesidades de la gente corriente y trabajadora.

Y ni siquiera ha sido capaz de reconocer su responsabilidad y pedir disculpas por este quebranto en las arcas municipales. Errar es humano, pero reconocer los errores, y pedir disculpas por ellos, es muestra de honestidad y lo mínimo exigible a un representante público.


(Publicado en mi columna "El ala izquierda de la casona", del diario Viva Málaga, el 4 de marzo de 2020)

lunes, 24 de febrero de 2020

EL MÁLAGA C.F. AL FIN LIBRE DE LOS AL THANI, PERO ¿QUIÉN LE PUSO ALFOMBRA ROJA EN LA CIUDAD?


La semana pasada la jueza que investiga la querella contra los Al Thani de los pequeños accionistas resolvió apartar a los Al-Thani del Málaga CF y designa a un administrador judicial para la gestión del club. Esta decisión ha supuesto una inyección de esperanza en la ciudad y en la afición malaguista. Incluso se diría que le ha traído suerte al equipo con su reciente victoria (la tercera consecutiva).
Pero creo que es bueno recordar ahora la responsabilidad del alcalde, Francisco de la Torre, que aunque ahora quiera proyectarse como parte de la solución, en realidad, es parte del problema, ya que él le puso la alfombra roja al jeque, incluso le cedió gratis más de 10 hectáreas en el paraje litoral de alto valor natural de Arraijanal, con una concesión a 75 años en unas condiciones indignantes, un auténtico regalo que se ha convertido en "El Algarrobico malagueño", ante el abandono e incumplimiento reiterado del jeque.
También es de justicia recordar que llevamos años en solitario advirtiendo de las repercusiones negativas que traería entregarle el Málaga CF a la familia Al-Thani. Sin embargo, cuando lo advertíamos, todos los grupos políticos (salvo el nuestro) y la generalidad de los medios de comunicación lo apoyaban entusiasta y acríticamente. Incluso recibimos por ello durísimas críticas en tertulias deportivas y hasta graves insultos y amenazas desde sectores "hooligans" no representativos de la afición malaguista.
Recordemos incluso que en el frenesí de su pleitesía al jeque, el alcalde llegó a barajar la posibilidad hasta de venderle el estadio de La Rosaleda por un precio simbólico. Menos mal que logramos frenar estos planes, de no haber sido así, hoy no tendríamos ni campo de fútbol en Málaga.
Al final el caos económico, administrativo y judicial en el que está sumido el club, tristemente, demuestra que llevábamos razón.
Como siempre hemos dicho, las acciones de la Sociedad Anónima Deportiva podían pertenecer a la familia Al-Thani, pero el Málaga CF siempre ha sido y será patrimonio histórico y sentimental de la afición malaguista. Y, por fin, ya no está administrado por unos parásitos como los Al-Thani. Ahora confiamos en que el administrador judicial realice una gestión honesta que devuelva la estabilidad y la tranquilidad al club.

miércoles, 19 de febrero de 2020

¿Málaga para quién?



En las últimas semanas el alcalde Francisco de la Torre ha presentado sendas propuestas de grandes torres en el suelo actual de la estación de autobuses y en el Muelle de Heredia, coincidiendo con dos actuaciones muy criticadas. La primera, a raíz del retraso y nefasta gestión, del Plan de Emergencia municipal en Campanillas por las gravísimas inundaciones en la madrugada del sábado 25 de enero. La segunda, por la publicación de la sentencia que condena al Ayuntamiento a pagar a la empresa promotora del museo de las gemas la cantidad de 1,8 millones de euros más intereses, en total unos 9 millones de euros, por un museo que sólo abrió un par de horas.

Igual que a Pinocho le crecía la nariz cuando mentía, a Málaga le crecen los rascacielos cada vez que el alcalde “mete un patón”.

Los proyectos de rascacielos en Muelle de Heredia y Estación de Autobuses se unen a una larga lista: Repsol, dique de Levante, Martiricos, la Térmica, Torre del Río, La Isla, Flex, etc. Han dejado de ser una excepción para convertirse en la regla. Y el debate no es si construcción en altura sí o no. La construcción en altura no es mala de por sí, depende dónde y si mejora o no los parámetros de densidad de población, zonas verdes por habitante, movilidad sostenible, etc.

La cuestión principal es a quién beneficia este modelo de ciudad. Todos estos proyectos, pensados para oficinas y viviendas de lujo que serán adquiridas por fondos de inversión para especular, son el signo de un urbanismo no planificado para el interés general, sino “a la carta” para inversores especulativos.

El alcalde está haciendo una Málaga a la medida de los intereses de especuladores inmobiliarios y fondos buitre, mientras los malagueños y malagueñas se ven expulsados de su ciudad al no encontrar vivienda a un precio asequible.  

(Publicado en mi columna "El ala izquierda de la casona" del diario Viva Málaga, el 19 de febrero de 2020)

miércoles, 8 de enero de 2020

UN GOBIERNO HISTÓRICO

Fotografía de Daniel Gago - Podemos

Por primera vez en nuestra reciente historia democrática, habrá un gobierno de coalición en España. Será, además, un gobierno con una composición netamente de izquierdas, con cuatro ministros/as de Unidas Podemos, y un programa socialdemócrata que nos sitúa como referente en Europa en la protección de los derechos sociales y cuya prioridad será la mejora de las condiciones de vida de la gente común.

Quizás por ello, los representantes de la derecha y la ultraderecha se han lanzado violentamente contra el candidato a Presidente y quienes lo apoyaban o se abstenían, con insultos y descalificaciones, sin aportar ninguna idea ni alternativa, arrogándose la exclusiva representatividad de España y caracterizando de “anti España” al resto de partidos y de la sociedad.

El mensaje central de la derecha y la ultraderecha ha sido calificar de “ilegítimo” al nuevo gobierno, algo sumamente peligroso ya que a partir de ahí se puede intentar justificar todo, incluso los discursos abiertamente pro-golpistas que hemos escuchado.

Estamos ante un momento histórico, en un contexto de fuerte desgaste de la democracia y de retroceso de los derechos sociales. En España, desde hace diez años se han aplicado salvajemente políticas neoliberales de recortes y privatizaciones en los servicios públicos, reducciones salariales, precarización laboral, limitación de la libertad de expresión y de manifestación, aumentando así la explotación laboral y la desigualdad en perjuicio de las familias trabajadoras.

Se abre la oportunidad histórica de un giro social en la acción del nuevo gobierno: subida del SMI, derogación de la reforma laboral, medidas ecologistas y feministas, viviendas asequibles, lucha contra la ludopatía y las casas de apuestas. 

Sin duda, las dificultades serán enormes. Los ataques de la derecha y la ultraderecha van a ser feroces. El éxito o fracaso del nuevo gobierno dependerán, en gran medida, de la movilización y apoyo popular a las políticas sociales y en defensa de la democracia.

(Publicado en mi columna "El ala izquierda de la casona", del diario Viva Málaga, el 8 de enero de 2020)

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Luces de la ciudad, alcalde “sin luces”


Imagen de diario sur

El gobierno municipal de Málaga ha entrado de lleno en una alocada competición con otras ciudades, como Madrid y Vigo, a ver quién pone el alumbrado navideño más caro y espectacular. Hace unas semanas vimos con estupor cómo la concejala de Fiestas, Teresa Porras, retaba al alcalde de Vigo a ver quién ponía las luces más caras.

Este año, la Junta de Gobierno Local ha aumentado el gasto en la iluminación navideña a más de 800.000 euros anuales sólo para el centro de la ciudad.

Al mismo tiempo, resulta escandaloso que, con la excusa de la proyección de un video navideño, el alcalde haya propiciado el uso publicitario de la Alcazaba, nuestro más emblemático monumento, por parte de ciertas empresas privadas. Una ciudad que se precia a sí misma, a su Historia y a su identidad no entrega sus espacios emblemáticos y monumentos protegidos como valla publicitaria.

En nuestra ciudad más de 20.000 familias buscan vivienda sin encontrarla mientras siguen aumentando los desahucios. Ayer mismo, en Las Delicias, en pleno día de lluvia y ya cerca de la Navidad, desahuciaban a una madre con tres hijos, dos menores y uno con una discapacidad de más del 80%, sin que nuestro ayuntamiento dispusiera de un alojamiento transitorio de emergencia que ofrecerles.

Es cierto que con 1.600.000 euros (cuantía bianual del contrato de iluminación navideña) no se soluciona el problema de la vivienda en Málaga, pero servirían para tener 20 alojamientos de emergencias transitorios más para que familias desahuciadas y sin recursos no se vean en plena calle o en el albergue municipal.

Pero nuestro alcalde prefiere subirse a un escenario a bailar mientras despilfarra grandes cantidades del dinero de todos en competir con otras ciudades a ver quién tiene más luces.

No sé las ciudades, pero sus gobernantes muestran muy “pocas luces”.

(Publicado en "El ala izquierda de la casona", del diario Viva Málaga, el 4 de diciembre de 2019) 



miércoles, 13 de noviembre de 2019

APOYO AL TAXI MALAGUEÑO


Imagen de malagahoy.es

En los últimos días los taxistas han vuelto a protestar en Málaga para reclamar al gobierno andaluz que actúe contra la competencia desleal de las multinacionales de los vehículos de alquiler con conductor (VTC), que tributan en paraísos fiscales y que practican estrategias agresivas de implantación y abusos laborales como Uber y Cabify.

El taxi, además de un servicio público, es un medio de vida para casi dos mil familias malagueñas, entre autónomos y asalariados que pagan aquí sus impuestos.

Málaga es la tercera ciudad española con más licencias de VTC, con un total de 1.488, muy superior al de otras capitales andaluzas como Sevilla, por ejemplo, que solo cuenta con 233 permisos.

El taxi y los VTCs han convivido durante muchos años, hasta que las multinacionales han invadido el espacio del taxi haciendo que sus vehículos vayan “a la caza de clientes” por las calles o a estaciones de buses, trenes o aeropuerto, cuando legalmente las VTCs sólo pueden prestar el servicio previa contratación y partiendo desde su base. El Ayuntamiento debe intensificar el control del cumplimiento de la ley por las VTCs.

El gobierno andaluz de PP y Cs, apoyado por Vox, se muestra contrario a fijar una antelación mínima de pre contratación para operar y pretende establecer  estaciones para las VTC en zonas estratégicas para operar desde emplazamientos distintos a su base, agravando la competencia sobre el taxi.

Resulta irónico que quienes tanto presumen de defender España, favorezcan a multinacionales que tributan en paraísos fiscales y empobrezcan a miles de autónomos y asalariados que pagan aquí sus impuestos.

Los taxistas no aguantan más tanta injusticia e ilegalidades y advierten de nuevas movilizaciones si las administraciones no toman medidas. Sólo el gobierno municipal y el gobierno andaluz pueden evitarlo garantizando que las VTCs cumplan las normas laborales y de transporte.

(Publicado en mi columna "El ala izquierda de la casona", del diario Viva Málaga, el 13 de noviembre de 2019)