sábado, 8 de marzo de 2014

La libertad de expresión y el PP

Torremolinos no trae a la chirigota que ganó en Cádiz, que criticaba a Rajoy

La libertad de expresión para el PP

El Ayuntamiento de Torremolinos tenía la tradición de hace ya años de invitar a las agrupaciones ganadoras la Final del Falla del Carnaval de Cádiz.

Sin embargo este año, el alcalde de Torremolinos Pedro Fernández Montes (ese gran demócrata que se negaba a ponerle una calle en la localidad a Picasso por comunista), no ha invitado a la chirigota ganadora "esto sí que es una chirigota".

Casualmente, la chirigota caracteriza a Rajoy y los miembros del consejo de ministros, y realiza una ácida crítica del PP en el gobierno: "ponme la mano aquí, y aquí ponme el sobrecito", dice uno de los pasajes de su actuación más coreados por el público.

El carnaval siempre ha sido la fiesta de la libertad de expresión, de la sátira y la crítica. Sin embargo el partido popular no termina de tenerlo asimilado, soporta mal la crítica, y se dispone a recortar los derechos y libertades públicas mediante el anteproyecto de nueva ley de seguridad ciudadana, la conocida como "ley mordaza".

Muy inteligente no ha sido el alcalde de Torremolinos, puesto que con este acto de censura solo consigue dar más publicidad a esta chirigota y sus letrillas, y de paso lo que ya sabíamos del concepto de la libertad de expresión que tiene el PP en el poder. Pero si de algo no se le puede acusar es de incoherencia, ha sido coherente con su historia y práctica política y la de su partido.

Para escuchar la actuación completa en la Final del Falla pincha en: http://www.carnavaldecadiztv.com/2014/03/chirigota-esto-si-que-es-una-chirigota.html#post-title

domingo, 23 de febrero de 2014

Para nuestro alcalde Francisco De la Torre, todo el año es carnaval


Con la gran final del concurso de agrupaciones del carnaval de Málaga, que tuvo lugar del pasado viernes en el Cervantes, dio comienzo el Carnaval de Málaga 2014. El alcalde, Francisco De la Torre, acudió al Cervantes con un disfraz que evocaba al general José María Torrijos. Él, que fue Presidente de la Diputación Provincial de Málaga en el régimen franquista, por la gracia del caudillo, se disfraza del héroe fusilado en cuyo monolito en Málaga reza la leyenda “en vista de este ejemplo, ciudadanos, antes morir que consentir tiranos”. Él, que desde su asiento en el Senado vota una a una todas las leyes del gobierno del PP, que en dos años han supuesto un recorte de derechos sociales y libertades públicas sin precedentes, se pone la máscara del héroe liberal fusilado en Málaga en 1831 por luchar contra el absolutismo.  

Pero lo suyo es la impostura y el disfraz durante todo el año, no sólo por Carnaval.

Sostiene que su gobierno lleva adelante una política social ejemplar, cuando no ha querido aprobar un plan extraordinario de medidas urgentes contra la pobreza, ni un plan de empleo con micro actuaciones en los barrios, presupuestados ambos en algo más de 10 millones de euros, cuando ha perdonado ya a promotores y bancos más de 70 millones de euros en la revisión de los convenios de Repsol, la Térmica, y Martiricos.

Ensalza la política cultural de su gobierno municipal, cuando tiene abandonadas las bibliotecas municipales de la ciudad, negándose incluso a mantenerlas abiertas en horario completo en período de exámenes, y ha gastado más de 20 millones de euros en el fiasco del museo de las gemas, o 21 millones en el desusado y olvidado edificio de los antiguos cines Astoria y Victoria.

Se ha opuesto, y hasta boicoteado, el proyecto de la Consejería de Fomento y Vivienda para culminar la línea del metro hasta el palo en superficie, entre otros argumentos porque supondría un caos para la movilidad y un obstáculo a la peatonalización de la Alameda. Y, sin embargo, el Avance del Plan Municipal de Movilidad Sostenible, que prevé la peatonalización de la Alameda y una malla de itinerarios peatonales y en bici y en transporte público por toda la ciudad, lleva más de tres años en un cajón, sin que parezca tener intención de aprobarlo.

Presume de “smart city”, ciudad inteligente y sostenible, cuando somos una de las ciudades con menos zonas verdes por habitante de España.

Recordados son algunos de sus chistes y gracietas en cualquier época del año.
  
Recordarán como, hace algo más de un año, justificaba la ampliación de la zona azul en distintas zonas de la ciudad en que los ciudadanos serían más felices pagando por el aparcamiento.   

Más recientemente, ocupó espacios en todos los medios nacionales con sus declaraciones justificando la subida de la tarifa del agua para la mayoría de los hogares en Málaga en la necesidad de ahorrar agua, y poniendo como ejemplo su ducha cronometrada con 11 litros de agua, lo que estaba “dispuesto a demostrarlo ante notario”.

En resumen, el alcalde no necesita llegar a la época del carnaval. Para De la Torre, como reza el título de uno de los famosos artículos de Mariano José de Larra, publicado en El Pobrecito Hablador en 1833, “el mundo todo es máscaras: todo el año es carnaval”.






domingo, 16 de febrero de 2014

Sacyr Connection: Canal de Panamá-Caso Bárcenas-AP Las Pedrizas

Edificio Antena 3 en Madrid, construido por Sacyr

I.              Sacyr y la autopista de Las Pedrizas.

Hace más de dos años se inauguró la autopista de Las Pedrizas. Desde que se proyectó, IZQUIERDA UNIDA se opuso a la misma, por considerarla no necesaria al existir otras alternativas, Apoyamos la campaña en su contra de la Plataforma Ciudadana “Autopista No” que integraron colectivos vecinales y ecologistas, y desde el grupo municipal de IU presentamos iniciativas institucionales a todos los niveles, como las mociones en 2005 y 2008 que fueron rechazadas por los grupos municipales del PP y del PSOE. ¿Recuerdan los calificativos que entonces nos dedicaban desde los principales medios? “Esos trogloditas que se oponen al progreso y al desarrollo”, eran de los más suaves.

Pues bien, tras más de 400 millones de coste, la autopista, construida y explotada por Sacyr Vallehermoso, con apenas la mitad del tráfico e ingresos previstos, no es rentable. Otra infraestructura ruinosa más construida al interés de las grandes constructoras.

Recientemente, Sacyr Vallehermoso, a través de la Asociación de Concesionarios de Autopistas ha pedido al gobierno del PP que se haga cargo del déficit que sufre por no cubrir las expectativas de ingresos. Y el gobierno, cómo no, ha manifestado públicamente que está estudiando “salvar” de la quiebra a la autopista de peaje de Las Pedrizas. De nuevo recursos públicos para salvar a quien más tiene, porque más se ha enriquecido en la burbuja/estafa, en lugar de destinarlos a las crecientes necesidades de la mayoría de la población.

II.            Sacyr y el canal de Panamá.

Recientemente también, hemos tenido noticia de que el gobierno va a autorizar a la compañía de mayoría pública Cesce a avalar por cuenta del Estado los préstamos bancarios que solicitará Sacyr para completar las obras del canal de Panamá, tras el principio de acuerdo alcanzado con la autoridad del canal. El ministro de Economía, Luís de Guindos declaró que “intentaría minimizar el impacto para los contribuyentes”.

Recordemos que un consorcio participado mayoritariamente por la constructora Sacyr obtuvo la adjudicación del contrato de las obras de ampliación del canal con una oferta llamativamente baja. Posteriormente, el consorcio participado mayoritariamente por la constructora, quizás acostumbrado a una práctica usual en la contratación en España, paralizó las obras y exigió a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) un sobreprecio para sufragar los sobrecostes “surgidos” en las obras.

En el principio de acuerdo alcanzado en Panamá ambas partes, la  ACP y el consorcio, aportarán cada uno 73 millones de euros para sufragar de momento los sobrecostes, y la autoridad panameña alargará el plazo para la devolución de los 572 millones de euros que ha anticipado. Pero es necesaria la financiación a Sacyr por parte de la banca, que es la que el gobierno está va a avalar. ¿Con qué garantía de pago por Sacyr al estado? Con lo que obtenga Sacyr de Panamá, hipotéticamente, en las resoluciones de las instancias de arbitraje.

De nuevo, el dinero de todos para “salvar” a una gran empresa, de las que más beneficios ha obtenido en las dos últimas décadas, y siempre gracias a grandes contratos públicos adjudicados por los distintos gobiernos del PSOE y del PP.



III.           Sacyr y el caso Bárcenas.

El crecimiento de Sacyr en las dos últimas décadas se remonta a la primera concesión recibida en 1996 en Chile, la autopista de Elqui. A partir de este momento inicia su expansión sumando concesiones en Chile y España y haciendo compras como la dela Autopista entre Zaragoza y Bilbao.

Pero el verdadero despegue de la empresa vino a partir de la privatización de la Empresa Nacional de Autopistas (ENA) iniciada en 2002, en la que un consorcio liderado por Sacyr (con la participación de Banco de Santander, Caixa Galicia y Caixanova y otras) se hizo con la compañía estatal por 1.621,6 millones de euros.

Tras participar durante esos años en la construcción de muchas de las infraestructuras en todo el país, directamente y a través de su participación en el grupo francés Eiffage, el grupo Sacyr adquirió a Citi un grupo de autopistas en España y actividades concesionales.

Con ocasión del caso Bárcenas, iniciado gracias a la querella de IZQUIERDA UNIDA, que dirige el letrado y dirigente federal de IU Enrique Santiago, supimos que Sacyr Vallehermoso aparece en los papeles Bárcenas como uno de los principales donantes del PP. No en vano, el juez instructor citó como imputados al expresidente de Sacyr, Luís del Rivero, y al directivo de la compañía José Manuel Loureda Mantiñán. A raíz de una petición de información de la La Agencia Tributaria se ha podido conocer la existencia de cuentas de ambos en Suiza a nombre de sociedades radicadas en Belice.

A decir del propio Enrique Santiago en su reciente conferencia en Málaga, nos encontramos ante un sistema político corrupto hasta sus raíces, en el que las grandes compañías de este país han realizado donaciones a los partidos en el gobierno ya no solo para resultar adjudicatarios de los grandes contratos públicos, “sino para diseñar la política de infraestructuras que se ha ejecutado en España en las últimas décadas en función de sus intereses”.

Una política de infraestructuras que ha llenado el país de obras faraónicas ruinosas, que han enriquecido a unos pocos que además han evadido capitales e impuestos con sus cuentas en Suiza y paraísos fiscales, y que ha empobrecido a la inmensa mayoría con la deuda pública generada por su construcción y las ayudas con dinero público cuando las concesiones han sido ruinosas.

Podemos verlo en los recientes acontecimientos del canal de Panamá, pero aquí en Málaga también tenemos un ejemplo muy claro y muy cercano: la autopista de Las Pedrizas. 


José Manuel Loureda MantiñánLuís del Rivero
José Manuel Loureda Mantiñán y Luís del Rivero

domingo, 9 de febrero de 2014

De la Torre y Gallardón: dos hombres y un destino


Siempre he pensado que tanto Alberto Ruiz-Gallardón, el actual ministro de Justicia, como Francisco De la Torre, el alcalde de Málaga, comparten la misteriosa habilidad de pasar  para mucha gente por “moderados” o incluso “progresistas”, con respecto al resto de su partido, siendo ambos como son de lo más ultraconservador y clasista del Partido Popular.

La última coincidencia entre ambos personajes ha tenido lugar con la entrada en vigor de la Tasa por la prestación de determinados servicios especiales por la Policía Local, aprobada hace algo más de un año (Ordenanza Fiscal Municipal nº 29). Con esta tasa, o mejor dicho “tasazo”, el gobierno municipal que preside De la Torre pretende cobrar por determinados servicios que la Policía Local hasta ahora prestaba gratuitamente, como los ocasionados por eventos deportivos, y festejos de diversa índole, actos culturales, conciertos musicales, concentraciones y manifestaciones, en las que sea requerida la Policía Local, así como el acceso a los atestados que realizan, por ejemplo, con motivo de un accidente de tráfico.

Este “tasazo” de De la Torre, que supone el cobro por la obtención del atestado de la Policía Local, imprescindible para cualquier persona implicada en un accidente para hacer valer sus derechos judicialmente, recuerda claramente al conocido “tasazo judicial” de Ruiz-Gallardón, aprobado también hace algo más de un año, mediante la Ley 10/2012, que establecía unas tasas completamente exageradas por el ejercicio de acciones judiciales en procedimientos civiles, contenciosos-administrativos y laborales.

Ambas medidas, el “tasazo” de De la Torre y el “tasazo judicial” de Ruiz-Gallardón, suponen una exigencia económica previa a toda persona que quiera defender sus derechos e intereses legítimos y, por tanto, una exclusión para acudir a los tribunales de justicia para las personas con pocos recursos. Ambas medidas aumentan la brecha en el acceso a la justicia entre quienes tiene poder adquisitivo y quiénes no. Y la limitación del acceso a la justicia supone no sólo una vulneración del derecho fundamental a la tutela judicial efectiva, sino también una restricción para exigir y hacer efectivos todos los demás derechos.

Algo que es especialmente grave en el actual contexto de descenso del nivel y la calidad de vida de la gran mayoría de la población, que está sufriendo situaciones de desempleo o empleo precario. Con un incremento del gasto de los hogares en impuestos regresivos como el IVA, de servicios básicos como el agua potable y la energía eléctrica, del gasto en medicamentos, por citar algunos, y una disminución progresiva de los ingresos.

Y en este contexto, gracias al “tasazo judicial” de Gallardón, tienen que pagar para defenderse en el juzgado la familia demandada judicialmente por el banco, o las personas estafadas por el banco con las preferentes para reclamar judicialmente. Y en este mismo contexto, en Málaga, y gracias al “tasazo” de De la Torre, una persona con pocos recursos que haya sufrido un accidente de circulación,  tendrá que pagar veinte euros por el atestado de la Policía Local, que es un elemento imprescindible para reclamar o defenderse judicialmente. Si ese coste lo cubren las aseguradoras, no se engañen, habrá que adelantar su pago aunque después nos lo cubran, y terminará repercutiendo en el precio de las pólizas.

Pero no es la única coincidencia entre ambos personajes. Gallardón se ha destacado como ministro de Justicia por preparar el ataque a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres españolas con un proyecto de Ley del Aborto que las retrotrae a la situación jurídica anterior a 1985. También prepara reformas del Código Penal y resto de legislación que suponen la criminalización de la protesta, una vuelta de tuerca más en la represión de los derechos democráticos de la ciudadanía como son los derechos de reunión y manifestación, y el de huelga.

Del mismo modo, el “tasazo” de De la Torre grava con una elevada tasa la realización de eventos que suponen el ejercicio de derechos constitucionales, como manifestaciones o concentraciones reivindicativas, actos culturales, lúdicos y deportivos, y otros eventos sociales que enriquecen la vida ciudadana.

La legislación restrictiva sobre derechos fundamentales que nos amenaza, y la represión en las calles que ya sufrimos, no es casual. Está íntimamente relacionada con la desarticulación del “Estado social” que estamos sufriendo la mayoría, con políticas neoliberales que, según Intermon Oxfam en su informe “Crisis, desigualdad y pobreza”, de continuar “por la senda de la austeridad y los recortes, España llegará a los 18 millones de personas en situación de pobreza en 2.022, un 40% de pobreza en menos de diez años, es decir, dos de cada cinco españoles serían pobres, y el 20% de personas más ricas en España ingresarían 15 veces más que el 20% más pobre”.

El poder económico, y su instrumento el poder ejecutivo, necesitan restringir  derechos y libertades básicos para poder seguir recortando derechos sociales y laborales, y desarticular el débil Estado social existente en España. Y la imposición de tasas para poder acceder a la justicia sirve, además de para recaudar, para disuadir a la población más desfavorecida de defender judicialmente sus derechos e intereses.

Alberto Ruiz-Gallardón y Francisco De la Torre  comparten también un mismo destino: la restricción de los derechos fundamentales acabando con su gratuidad.


domingo, 2 de febrero de 2014

La pobreza energética en Málaga y la sensibilidad social del PP

España es el país donde los consumidores pagan la electricidad más cara de Europa, después de Malta y Chipre. Según los datos de Eurostat, en la última década, el coste de la electricidad se ha incrementó en un 104%, más que en ningún otro país de Europa, precisamente desde la "liberalización" del sector en 1997 por el gobierno de José María Aznar. ¿Recuerdan cuando nos decían que con la “liberalización” se iba a conseguir una tarifa más barata? No sólo no ha sido así, sino todo lo contrario: la actual regulación es un negocio redondo para las eléctricas españolas, con beneficios que doblan los de sus homólogas europeas en los últimos años. Lo que se verá incrementado con la nueva tarifa eléctrica aprobada por el gobierno del PP con la que prevén conseguir 5.000 millones de euros sólo en el primer trimestre de 2014.

La privatización de la electricidad en España sólo ha beneficiado al lobby de las compañías eléctricas, amparado por los sucesivos gobiernos del PSOE y del PP. No es casualidad que destacados miembros de estos gobiernos formen parte hoy de los consejos de administración de las grandes empresas que se beneficiaron de sus políticas: José María Aznar, Ángel Acebes, Elena Salgado, Jordi Sevilla o Felipe González (hasta hace bien poco), entre otros muchos.

Al mismo tiempo, es la ciudadanía la que ha soportado el altísimo coste social de sus enormes beneficios: uno de los países de la UE con mayor tasa de desempleo, y con mayor coste por un servicio básico como la electricidad.

La reducción de las rentas familiares por el incremento del paro, la bajada de salarios y la precariedad; así como el aumento continuo de los precios de los servicios básicos como la electricidad, el gas o el agua, han provocado un enorme incremento de las personas y hogares en situación de pobreza energética desde el comienzo de la crisis/estafa.

Puede decirse que un hogar está en situación de pobreza energética cuando es incapaz de pagar alguno de los servicios y suministros básicos para la satisfacción de las necesidades domésticas, o cuando se ve obligado a destinar una parte excesiva de sus ingresos a pagar la factura energética de su vivienda.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) en España más de tres millones de personas, uno de cada diez hogares, sufre de pobreza energética. Más de 60.000 hogares en la provincia de Málaga, siendo el de los mayores el colectivo más afectado (la sufre una de cada tres personas de más de 65 años). Sólo en 2013, la Cruz Roja atendió por problemas de pobreza energética a 21.500 personas en Málaga. Los recursos destinados por los servicios sociales comunitarios, y otras entidades como Cruz Roja y Cáritas son absolutamente insuficientes para atender esta situación.

La pobreza energética tiene un impacto profundo en la calidad de vida de las personas: la carencia de agua o calefacción afecta a la higiene, a la salud tanto física como mental, y genera aislamiento y exclusión. El Informe de Sostenibilidad en España del 2012 estima que en nuestro país la pobreza energética provoca entre 2.300 y 9.300 muertes prematuras en invierno. Por lo tanto, se trata de un problema de vulneración de derechos humanos de unas dimensiones alarmantes.

En este contexto, el gobierno del Partido Popular no sólo no ha tomado ninguna medida para paliar esta dramática situación social, sino que ha permitido casi un millón y medio de cortes de luz por impago en España en el último año, y ha vuelto a autorizar una nueva subida de la luz que generará más pobreza energética.
Y en este contexto dramático en Málaga, el gobierno municipal del PP ha aprobado una modificación de la tarifa del agua que supone una notable subida del precio del agua para los hogares de una, dos y tres personas, dos de cada tres en Málaga, según el INE. Y lo que es más grave, ha cortado el suministro de agua a casi 7.000 hogares sólo en 2012, muchos de ellos a familias que no pueden hacer frente al recibo.

Esa es la “sensibilidad social” del PP: cortar la luz y el agua a quien no pueda pagarla, mientras permite a las grandes compañías multiplicar sus beneficios.

Desde IZQUIERDA UNIDA consideramos que la energía es un bien esencial para la vida y que debe ser gestionado desde lo público y no supeditado al interés privado, por lo que hemos presentado en el Congreso de los Diputados una propuesta de medidas que garanticen los suministros energéticos básicos a las personas y familias en riesgo de exclusión social, así como una reforma del sistema de fijación de precios, que han sido rechazadas por la mayoría absoluta del PP.

En el marco andaluz, la vicepresidencia que ostenta Diego Valderas está elaborando, con la participación de profesionales del sector, una propuesta legislativa encaminada a garantizar los suministros mínimos vitales a personas perceptoras del salario social: 3.000 litros de agua al mes, y 1.400 kw al año.

Y en el Ayuntamiento de Málaga, hemos solicitado la creación de un Fondo de Emergencia de carácter extraordinario y urgente, complementario a las ayudas de emergencia, que permita paliar los efectos de la pobreza energética en buena parte de la población; así como una moratoria en los cortes de agua por impago a personas en situación de insolvencia involuntaria, así como que se suspenda la nueva tarifa mientras se consensúa con los agentes sociales un sistema tarifario más justo y equitativo que garantice un mínimo vital gratuito a personas y familias a personas y familias con rentas más bajas.


domingo, 26 de enero de 2014

Carta abierta a Director del Aeropuerto de Málaga “No quiero su tarjeta VIP, quiero que respeten a sus trabajadores del aeropuerto de Málaga”



Estimado D. Salvador Merino,
Director del Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol:

A principios de este mes me envió usted por vía postal la “tarjeta VIP ORO” del Aeropuerto de Málaga. La verdad es que no sé muy bien por qué lo hizo. En la carta que la acompañaba me explicaba “el  privilegio” que suponía poder disfrutar “de manera gratuita” de las salas vip del aeropuerto, y que su objetivo era hacer “más cómoda y agradable” mi estancia en el mismo, pero no me explicaba por qué me otorgaba usted ese “privilegio” que yo en ningún momento le había pedido.

Como en vez de a mi domicilio me la enviaba a mi oficina del Ayuntamiento, y bajo mi nombre especificaba que soy portavoz de IZQUIERDA UNIDA en el Ayuntamiento de Málaga, supongo que la concesión de este “privilegio” es una cosa que hacen “motu proprio” a algunos cargos políticos, ¿sólo políticos?, de la provincia. ¿A quiénes? ¿A todos los Alcaldes? ¿A los portavoces de todos los grupos? Le aseguro que siento curiosidad, y como el Aeropuerto no es suyo, sino de la empresa todavía pública AENA, ya le he pedido a nuestro Diputado Alberto Garzón que pregunte al Ministerio de Fomento a quiénes está concediendo esa empresa pública ese o cualquier otro privilegio, quién lo decide y qué criterios usa.

En realidad tengo que confesarle que, antes de que me concediese esa tarjeta, yo ya había visitado una vez esa bonita sala VIP. Fue el año pasado, me “colaron” unas trabajadoras del aeropuerto que iban a ser despedidas por sus recortes, y su objetivo no era “hacer más cómoda y agradable mi estancia allí” sino mostrarme la suntuosa decoración que le habían puesto ustedes cuando la reformaron. Las trabajadoras querían que comprendiese su indignación con que el aeropuerto dijese no tener presupuesto para abrir todos los días un puesto de información (motivo por el que las mandaban ustedes a la calle), pero sí tenía presupuesto para revestir de mármol y maderas nobles, no una sala VIP, ¡sino tres! Le aseguro que  comprendí y compartí su indignación.

AENA ha establecido una red de salas VIP por el aeropuerto totalmente sobredimensionada para el número de autoridades que visita la ciudad: una nueva sala de 1.600 m2 en la T3,  dividida en dos plantas, de forma que se puede atender simultáneamente a varias autoridades al mismo tiempo, con una sala de prensa propia, cuando en la T2 ya hay habilitada una; una “Terminal de Autoridades” situada entre la fábrica de San Miguel y la T1, ahora mismo en desuso,  coloquialmente denominada Pabellón de Estado,  que es un edificio en sí mismo y está dedicada fundamentalmente a Jefes de Estado: tiene tres salas de autoridades en su interior, una sala de prensa-conferencias propias, un despacho, un patio interior y está dotada con una suntuosa decoración. La tercera sala, también nueva, es de Aviación General (para vuelos privados).

Quizás es por eso que me ha enviado usted la tarjeta VIP. Debe ser un tanto incómodo haber gastado un montón de millones de dinero público en llenar el Aeropuerto de salas VIP´s y ver que apenas hay cuatro gatos disfrutando sus confortables asientos de diseño italiano.

Supongo que le sentará mal que en los continuos conflictos laborales que azotan el aeropuerto desde que usted lo dirige, se le recuerden estos gastos absurdos que contrastan con los continuos atropellos laborales, que han sufrido prácticamente todos los sectores que trabajan en el Aeropuerto de Málaga: Los puntos de información de las Chaquetas verdes, atención en tierra, los de carritos de equipaje, los que llevan las pasarelas, los de mantenimiento etc, etc, etc.

En el tiempo que lleva usted dirigiendo el Aeropuerto era difícil encontrar un día en el que dentro del mismo no se estuviese produciendo una huelga, una manifestación, una concentración, etc. Y eso que usted no lo ponía nada fácil, ya que no dudaba en usar la consideración especial en materia de seguridad que tiene un aeropuerto para asediar con policías a los trabajadores y trabajadoras que protestan en las instalaciones. Una minucia para usted, que antes de dirigir este aeropuerto, en su época de director de Recursos Humanos de AENA, no dudó, por primera vez en la historia de la democracia, en militarizar un conflicto laboral.

Para que vea usted que soy justo, quiero destacar que no todos los trabajadores y trabajadoras del Aeropuerto de Málaga son maltratados: AENA mantiene en Málaga una estructura de 55 directivos con salarios que superan los 100.000€, además de multitud de complementos, que incluyen –en su caso - incluso una vivienda para su uso particular.

Por último, me gustaría pedirle un favor, ya que creo que si usted me iba a conceder el privilegio de una tarjeta VIP quizás también pueda concederme esto: Si en el Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol vuelvan a producirse despidos, la troika no lo quiera, ya sea porque los despide usted directamente, o porque los despiden algunas de las empresas en las que tienen externalizados servicios fundamentales del aeropuerto, al menos tenga la decencia de reunirse con los trabajadores que se van a quedar en la calle, y explicarle a la cara los motivos.

Atentamente,

Eduardo Zorrilla Díaz
Portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Málaga  

Publicado en la Revista El Observador (Opinión. Cartas al director) 28/01/2014 




lunes, 13 de enero de 2014

¿Qué pasa con EMASA?



La nueva tarifa por suministro del agua de EMASA está suscitando una intensa polémica y una justificada alarma social. No es para menos, en estos momentos una gran parte de la población malagueña está experimentando una disminución drástica del nivel de vida. Según datos de EMASA, en 2012 se cortó el suministro por impago a 6.811 hogares. En este contexto, el gobierno municipal del PP aprueba unas nuevas tarifas que subirán la factura del agua a más del 60% de los hogares malagueños.

Es, además, una subida encubierta y mendaz de la tarifa del agua. El gobierno municipal ha aprovechado una justa reivindicación, como es tener en cuenta el número de residentes por vivienda para establecer el precio del agua consumida. Y ello porque el consumo doméstico del agua se tarifa por tramos y progresivamente, de modo que a mayor consumo se aplica un tramo superior que supone un precio del litro de agua superior, lo que perjudicaba a los hogares con más habitantes.

Pero el gobierno municipal, aprovechando esta justa reclamación, ha modificado a la baja los tramos de consumo para conseguir una subida generalizada de las tarifas.

La modificación de los metros cúbicos asignados a cada tramo en la nueva tarifa no corresponde a los datos de consumo en Málaga. Así, según datos de EMASA, la media de consumo por habitante es de 112 litros diarios, es decir 3,36 m3 por habitante al mes. Según la nueva tarifa del agua, a un consumo de 3,36 m3 al mes le sería aplicable el precio del tramo III, sea cual fuere el número de residentes en esa vivienda. Mientras, el tramo I, el más barato, solo se aplicaría a consumos inferiores a 2 m3 por habitante al mes (antes 5 m3), es decir a consumos inferiores a 66,66 litros diarios por persona. Piénsese que una ducha consume 15 litros por minuto, por lo que en solo cinco minutos se consumen 75 litros, más de esos 66,66 litros diarios del primer tramo.

Según EMASA, la nueva tarifa supondrá una subida en aquellos hogares habitados por hasta tres personas. Según el Instituto Nacional de Estadística, el 60,4% de los hogares malagueños tienen de uno a tres habitantes.

Desde IU hemos pedido a los ciudadanos que nos envíen sus facturas ( quepasaconemasa@gmail.com,  o por twitter: #QuePasaConEMASA) para comprobar los efectos reales del cambio de facturación. Los datos recabados en pocos días demuestran que, a iguales consumos, las facturas experimentan subidas de hasta un 70% en viviendas habitadas por una persona, y de hasta un 20% en las habitadas por dos, y una leve subida en las habitadas por tres.

El Alcalde, además, oculta a la ciudadanía las verdaderas causas de esta subida. Hace un año, el gobierno municipal acordó modificar la naturaleza jurídica de la tarifa del agua de tasa a precio privado. Entonces, el Alcalde aseguró que no supondría una subida de la tarifa. No lo supondría… a corto plazo, porque, como ya advertíamos, esta modificación aparentemente jurídico-formal no era casual, y permitiría subir el precio del agua libremente, al no estar como precio privado sujeto, como lo está la tasa, al equilibrio entre costes y el precio. El Alcalde no ha tardado en darnos la razón.

El Alcalde oculta también la principal causa del “tarifazo”. EMASA, es una empresa pública rentable. Pero desde hace años arrastra un enorme endeudamiento para financiar los derroches del Alcalde en sus “megaproyectos” (museo de las gemas, Astoria-Victoria, entre otros). El Ayuntamiento siempre consideró las redes de suministro de agua como de titularidad de EMASA. Sin embargo, en 2009 cambió este criterio, para declararlas municipales y cobrar un canon de 75 millones de euros a EMASA. No era el primer canon que se le imponía: en 1994, se le cobró un canon de 42 millones de euros por la concesión de las redes de saneamiento. Y en 2006, se le aplicó otro canon por depuración por 52 millones. En total, EMASA ha tenido que endeudarse por 170 millones de euros para pagar los diversos cánones aprobados por los gobiernos municipales de PSOE y PP.

La razón de estas operaciones de “ingeniería financiera” era la imposibilidad del Ayuntamiento de obtener financiación, por lo que los distintos gobiernos municipales la obtuvieron a costa de endeudar a EMASA. Desde entonces, EMASA ha arrastrado una deuda enorme por los créditos que suscribió para pagar estos cánones supermillonarios (más de 139 millones pendientes hoy, y más de 12 millones de euros al año para pagar esta deuda).

Este desequilibrio en las cuentas de EMASA, ha querido corregirse con la subida de la tarifa.

Desde Izquierda Unida no hacemos demagogia con el precio del agua, que  es un recurso esencial pero finito. Su consumo debe ser sostenible y, asegurando un mínimo vital humano, su precio debe incluir todos los costes, incluidos los medioambientales. Este es el “principio de recuperación de costes” que consagra la Directiva Europea del Agua.


Ante esta situación el Alcalde debe rectificar. Es precisa una gestión más ejemplar de la empresa pública (disminución de altos cargos, sus salarios, externalizaciones prescindibles, etc), así como más social y participativa. Es obligada una tarificación más equitativa, en la que se garantice un mínimo humano vital gratuito, y aplique criterios progresivos a los consumos industriales más derrochadores, como se hace con los consumos domésticos. Y es imprescindible un sistema más justo de bonificaciones a las rentas económicas más desfavorecidas. 

Artículo publicado en La Tribuna de Diario SUR, martes 14 de enero de 2014