viernes, 2 de agosto de 2019

Destruir mil años de nuestra Historia


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Las obras del metro en la Avenida de Andalucía pusieron al descubierto los restos arqueológicos del arrabal de Al Tabbanin (de los mercaderes de paja), datado en el siglo XI.

El hallazgo fue de extraordinaria importancia pues, aunque estaba documentada su existencia, no se tenía conocimiento exacto de su extensión. Además, ha causado sorpresa la buena conservación de manzanas enteras de viviendas.

Los restos arqueológicos del arrabal de Al Tabbanin revelaron una parte de nuestra Historia como ciudad. Por ello, y a pesar de que su conservación integral era incompatible con el trazado previsto del metro, numerosos expertos, entre ellos reconocidos medievalistas, apostaron por realizar un esfuerzo técnico y presupuestario para conservar la mayor parte posible del yacimiento.

Sin embargo, el dictamen del gobierno de la Junta de Andalucía autorizó la destrucción casi total del yacimiento arqueológico con el argumento de que es incompatible con la obra del metro. Asimismo, el gobierno autonómico del PP y Cs se comprometió a trasladar los restos arqueológicos “más representativos” para reubicarlos en unas “instalaciones adecuadas”, sin precisar más.

Ayer, 1 de agosto, la empresa concesionaria de las obras del Metro en este tramo, con la autorización del gobierno andaluz, comenzó a destruir gran parte del yacimiento del arrabal de Al Tabbanin.

Cualquier ciudad moderna que se precie de su Historia hubiera hecho un esfuerzo por conservar la riqueza de su patrimonio histórico y cultural, y por salvar y poner en valor un yacimiento arqueológico como este.

Málaga, una de las ciudades más antiguas de Europa con casi tres mil años de Historia, y por la que han pasado tantas culturas y civilizaciones, no puede permitirse el lujo de seguir destruyendo el rico patrimonio histórico del que es heredera. 

Y el retraso que hubiera supuesto la modificación del proyecto de obra de este tramo del metro, que lleva ya diez años de demora y muchos millones de sobrecoste, no es excusa para perpetrar la destrucción de un yacimiento que alberga mil años de nuestra Historia.


(Publicado en mi columna "El ala izquierda de la casona", del diario Viva Málaga, el miércoles 31 de julio de 2019)


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lunes, 29 de julio de 2019

De la Torre, de tigre a tierno gatito


Imagen de Málaga Hoy

Durante 20 años, el alcalde De la Torre ha sido el azote del gobierno andaluz en una pretendida defensa de la ciudad de Málaga frente al “maltrato de la Junta”. Lo cierto es que ese discurso, demagógico y chovinista, le ha sido muy rentable electoralmente durante años.

Sin embargo, con la entrada del “trifachito” en el gobierno andaluz, fruto de un pacto de gobierno del PP y Cs investido con el apoyo de la ultraderecha, parece evidente que la actitud combativa contra la Junta de De la Torre se ha suavizado hasta el límite de la complacencia con los incumplimientos de promesas electorales y la amnesia de antiguas reclamaciones locales.

Los Presupuestos de la Junta, aprobados por el “trifachito” PP-Cs-Vox justo después de las elecciones municipales y europeas, incumplen casi todas las promesas electorales y reivindicaciones del propio Partido Popular con nuestra ciudad.

El mejor ejemplo es la reivindicación y promesa del tercer hospital, cuya partida se reduce a un estudio previo de la situación de los terrenos, mientras que desaparece la promesa del CHARE o la ampliación del centro de salud de El Palo. Y esta era una reclamación no sólo de los partidos, sindicatos y colectivos que integrábamos la Plataforma por el tercer hospital, sino del propio Consejo Social de la ciudad.

¿Y han visto la reacción de protesta de De la Torre contra el nuevo gobierno andaluz? ¿Han escuchado sus críticas altisonantes contra los Presupuestos de la Junta? ¿Han conocido de las mociones del PP al Pleno del Ayuntamiento de Málaga exigiendo al gobierno andaluz que cumpla sus promesas para con la ciudad?

Yo tampoco. Ni nadie. De la Torre, en muy poco tiempo, ha pasado de fiero tigre en la defensa de Málaga contra “el maltrato de la Junta”, a convertirse en un tierno y mimoso gatito con el “trifachito” andaluz.

(Publicado en mi columna "El ala izquierda de la casona", del diario Viva Málaga, el 24 de julio de 2019)

viernes, 5 de julio de 2019

La ley debe ser igual para todas las personas


Un informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional (UDEF), encargado por el Juzgado de Instrucción que investiga al concejal ex delegado de Urbanismo y al gerente de la Gerencia Municipal de Urbanismo, por el caso “Villas del Arenal”, ha revelado que la Gerencia Municipal de Urbanismo rebajó el valor de obras sancionables en dicha urbanización, con la consiguiente rebaja en las sanciones.

Esto ocurrió cuando el exconcejal de Urbanismo, con el conocimiento y visto bueno del alcalde “liquidó” a toda la estructura jerárquica del Servicio Jurídico Administrativo de Inspección y Conservación, cesando a todos los responsables del mismo, y sustituyéndolos por lo que se conoció como "equipo B", un equipo creado con la intención de ser más indulgentes en la sanción de las ilegalidades.

De esta forma, la UDEF viene a confirmar lo que denunciábamos en el anterior mandato corporativo, y lo que concluyó la Comisión de Investigación municipal propuesta por nuestro grupo: hubo injerencias del equipo de gobierno del PP en la labor de los empleados municipales responsables de la inspección y sanción para que fueran más indulgentes con algunos infractores.

Esto es especialmente grave, porque la potestad disciplinaria, es decir, la facultad que tiene la Administración para sancionar las ilegalidades, no es discrecional, no depende del criterio libre y prudencial de los responsables, sino que es obligatoria. Cuando alguien comete una ilegalidad, la Administración no puede elegir si se sanciona o no, sólo cabe sancionarla conforme a la ley.

Pero sobre todo es gravísimo porque no es admisible en derecho que las consecuencias de la infracción de la ley sean distintas según quién las comete, o según el criterio, ya sea electoralista, clientelar, o de cercanía de cualquier tipo, de quién debe sancionarlas.

Y es que uno se los principios básicos del Derecho es que la ley debe ser igual para todas las personas.
   
   

lunes, 10 de junio de 2019

LOS PRESUPUESTOS DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA ABANDONAN A MÁLAGA



Hemos tenido que esperar a que terminara la campaña electoral para que el  nuevo gobierno andaluz, “el trifachito”, fruto de un pacto de gobierno del PP y Cs investido con el apoyo de la ultraderecha, diese a conocer su propuesta de presupuestos para este año 2019.

Y no es casualidad que lo hayan hecho públicos después de las elecciones municipales: sabían ya que todas sus promesas no iban a tener un sustento en estos presupuestos, que no apuestan por la ciudad de Málaga y abandonan e incumplen muchas de las que durante años han sido promesas electorales y reivindicaciones del propio Partido Popular.

En primer lugar, resulta muy grave el recorte de un 15% en las políticas de empleo, cuando Málaga está a la cabeza en desempleo entre las ciudades andaluzas de más de 40.000 habitantes. En nuestra ciudad, más de 60.000 personas están desempleadas (el 22% de la población), y de éstas más de la mitad no cobran ningún tipo de prestación o subsidio. Más allá de que los programas de empleo puestos en marcha por la Junta fueran insuficientes, y su enfoque no fuera el adecuado, con estos recortes la situación va a empeorar.

Es incomprensible que se hagan recortes en una materia tan necesaria para Andalucía, cuando lo que procedía era tomarse en serio las políticas de empleo, creando nuevos programas para parados de larga duración, apostando por más formación para el reciclaje de competencias y más facilidades para que las empresas puedan crear puestos de trabajo de calidad.

Además, los presupuestos presentados no son coherentes con la promesa electoral del propio Partido Popular de crear 600.000 puestos de trabajo, algo incompatible con este drástico recorte en las políticas de empleo.

En materia de inversiones la provincia de Málaga es una de las que menos inversión recibe por habitante en estos presupuestos. No hay una apuesta por la ciudad más allá de las partidas ya comprometidas, como el Metro, que según estas cuentas vuelve a retrasar las obras para su finalización. Y resulta enormemente llamativo que no se haya incluido ni un solo euro para realizar los estudios previos la ampliación de la línea 2 del Metro de Málaga hasta el Parque Tecnológico de Andalucía (PTA). Y ello después que haya sido una de las reivindicaciones del PP en el Parlamento Andaluz, y de que el Alcalde planteara sustituir el metro al Civil por la prolongación al PTA. Al final, ni el uno ni el otro.

Por otro lado, una de las principales inversiones andaluzas reclamadas por la ciudad, el tercer hospital, ha visto su partida reducida a un estudio previo de la situación de los terrenos, algo completamente insuficiente. Y esta era una reclamación no sólo de los partidos, sindicatos y colectivos que integrábamos la Plataforma por el tercer hospital, sino del propio Consejo Social de la ciudad.

Las cuentas del nuevo gobierno andaluz tampoco destinan recursos suficientes a uno de los grandes proyectos pendientes de la capital, la regeneración del cauce del Guadalmedina, para el que solo se prevé un estudio previo.

En definitiva, nos encontramos con unos presupuestos que no van a suponer ningún cambio real para la ciudad, y que suponen prorrogar una situación ya de por sí mala.

Es cierto que este, como cualquier presupuesto, puede concitar opiniones enfrentadas, favorables y desfavorables, cada una de ellas con su argumentación. Pero en este caso hay un dato objetivo para enjuiciarlos, y es compararlos con las promesas electorales de hace pocos meses del partido ahora en el gobierno, e incluso con lo que el Alcalde ha reivindicado al gobierno andaluz durante casi veinte años, y que le han servido para de justificar todos los males de la ciudad. A partir de ahora tendrá que cambiar la cantinela. Seguramente será la de “la herencia recibida”.

(Publicado en mi columna "Contra viento y marea", de la revista http://www.revistaelobservador.com/, el 7 de junio de 2019)


martes, 21 de mayo de 2019

EL VOTO ÚTIL DE LA IZQUIERDA



Si hay algo seguro del resultado de las próximas municipales en Málaga es que ninguna candidatura obtendrá mayoría absoluta, lo que obligará a algún pacto para la gobernabilidad. La necesidad de aprobar presupuestos, ordenanzas municipales y planes urbanísticos trascendentales (Planes Especiales del puerto y del Guadalmedina, PEPRI Centro, etc), hará insostenible un gobierno en minoría de cualquiera.
Los escenarios posibles son tres: un pacto de las derechas y la ultraderecha (PP+Cs+Vox); un pacto socio-liberal (PSOE+Cs); o un pacto de izquierdas (Adelante Málaga+PSOE).
Durante esta campaña he interpelado varias veces a Francisco De la Torre y Daniel Pérez sobre sus preferencias de pactos, y ambos han callado o contestado con evasivas. De la Torre no descarta un pacto con la ultraderecha, que plantea recorte de derechos y servicios públicos. Y Daniel Pérez contesta con el silencio del que hablaba Rivera, a pesar del clamor de las bases socialistas “con Rivera no”. “Quien calla otorga”, dice el refrán, y ese silencio comienza a oler mal. Obviamente, no descarta un pacto con Cs, que privatizaría hasta el aire que respiramos. Juan Cassá sí responde que “por supuesto podría pactar con el PSOE”.
Sólo si Adelante Málaga suma los votos suficientes podremos evitar que gobiernen las derechas y garantizar un gobierno de izquierdas en Málaga.
Para ello, es imprescindible que, como en las últimas elecciones generales, haya una alta participación en los barrios trabajadores y que ningún voto de izquierdas se desperdicie en opciones que pueden no obtener el 5% mínimo para obtener representación, lo que podría restar algún concejal a la izquierda y favorecer un gobierno de las derechas y la ultraderecha. También es imprescindible que PSOE y Cs no sumen los votos suficientes para un gobierno socio-liberal que continuaría con muchas políticas antisociales en el Ayuntamiento.
El voto a Adelante Málaga (Podemos+Izquierda Unida) es el único que garantiza un gobierno progresista al servicio de la gente honesta y trabajadora malagueña.

(Publicado en mi columna "El ala izquierda de la casona", del diario Viva Málaga, el lunes 20 de mayo de 2019)


sábado, 18 de mayo de 2019

Un Plan para crear 25.000 empleos en Málaga



El paro sigue siendo el mayor problema de nuestra ciudad. Málaga encabeza la lista de ciudades de más de 40.000 habitantes con mayor desempleo. Casi 60.000 malagueños y malagueñas están en paro, y más de 34.000 no cobran prestación alguna. Cuatro de cada diez son mujeres y siete de cada diez, jóvenes. Además, mucho del empleo existente es precario y con salarios miserables que no permiten ni alquilar una vivienda.

Detrás de esas cifras, añade, hay gente con nombre y apellidos que empiezan el mes igual que lo acaban, sin nada.

Ante esta dura realidad el Ayuntamiento no puede permanecer impasible. El PP y Paco de la Torre han dado la espalda a los desempleados y desempleadas, pero han multiplicado las subvenciones a los empresarios, sin que haya repercutido en el empleo.

Adelante Málaga, la candidatura a las elecciones municipales de la capital formada por Podemos e Izquierda Unida, hemos elaborado un plan que permitiría crear 25.000 puestos de trabajo en cuatro años.

Es una propuesta muy estudiada, rigurosa y perfectamente realizable. El plan se pondría en marcha con una asignación en los presupuestos anuales del Ayuntamiento de 7,5 millones de euros, algo asumible teniendo en cuenta que se gasta más del doble (16 millones de euros) en estudios técnicos de proyectos que, casi nunca se hacen. Además, el consistorio debe asumir los planes de empleo de la Junta, dotados con 12,5 millones de euros al año, algo a lo que ha renunciado el gobierno municipal del PP este año, pese al alto desempleo en la ciudad.

Adelante Málaga (Podemos-Izquierda Unida) queremos dar desde el Ayuntamiento un balón de oxígeno a estas personas, mejorar su formación y, en muchos casos permitirles completar los períodos de cotización necesarios para acceder a una prestación, además de que sirva para mejorar los barrios y crear economía de cercanía.

(Publicado en mi columna "El ala izquierda de la casona", del diario Viva Málaga, el lunes 13 de mayo de 2019)

martes, 14 de mayo de 2019

EL OCASO DEL FARAÓN DE LA TORRE




En el antiguo Egipto los faraones pretendían pasar a la posteridad mediante gigantescas y costosísimas construcciones que dejaran constancia de la “grandeza” de su figura, aunque fuera a costa de las penurias de sus pueblos.

De ahí que con el término “faraónico” viene a calificarse una obra o construcción gigantesca, fastuosa o que exige demasiado esfuerzo, especialmente económico.

En sus casi veinte años al frente de la alcaldía de Málaga, Francisco De la Torre se ha convertido en el faraón de los megaproyectos inútiles y derrochadores, proyectos urbanísticos faraónicos, inviables económicamente que luego, casi siempre, se quedan en el aire. Afortunadamente. 

Derrochó 30 millones de euros en un “Museo de las gemas” que jamás abrió. Un auténtico museo del derroche.

Ha defendido hasta la saciedad el embovedamiento del Guadalmedina para convertirlo en una vía rápida para los coches, una idea trasnochada, rechazada por los urbanistas para situaciones similares en todas partes del mundo, desechada por casi todas las propuestas que se presentaron al concurso internacional de ideas para la recuperación del cauce del río. Ahora, visto el rechazo de su propuesta, intenta vendernos un embovedamiento parcial con más de una decena de enormes “plazas-puente”. Y encima, ahora llega Vox, partido franquista como el propio De la Torre en su juventud y con los que no descarta gobernar, y recupera su antiguo proyecto de embovedar el río y meter el metro por debajo, una idea inviable que, además, costaría unos 2.000 millones de euros en obras de seguridad del pantano.

Ahora quiere imponernos, a pesar del rechazo ciudadano mayoritario, un mastodóntico rascacielos en el morro de levante, que acabaría para siempre con el paisaje más emblemático de una ciudad con casi 3.000 años.

Sigue empeñado en colmar de grandes rascacielos los terrenos de Repsol, cuando lo que se necesita y reclama la ciudadanía es un gran pulmón verde en ese lugar.

También ha defendido insistentemente llevar el tren de cercanías hasta la Plaza de la Marina, una obra absurda por costosísima e inútil, pues el metro llegará casi hasta la Plaza y existe conexión entre el metro y el tren.

Por no hablar de los distintos proyectos que nos ha vendido para la manzana de los antiguos cines Astoria y Victoria: ampliación de la casa natal de Picasso, supermercado “gourmet”, teatro o auditorio musical privados. Hasta un “museo de museos” llegó a plantear en el colmo de su paroxismo por la acumulación de museos.

¿Qué será lo próximo? ¿Rescatar el absurdo e irrealizable proyecto de Bendodo de hacer un puente atravesando la bahía de Málaga?

Pero De la Torre ha sido también un verdadero artista de la propaganda que no duda en pedir la capitalidad de la ciudad de lo que sea para luego venderse como ejemplo de gestión en cuestiones de las que, más bien, debería avergonzarse.

De este modo, no se ruborizó en pedir la capitalidad cultural europea para Málaga contando con el triste currículo de haber demolido más de 300 edificios históricos de nuestro patrimonio arquitectónico durante su mandato como alcalde o concejal de urbanismo.

No titubeó en pedir que se declarase Málaga capital verde, siendo una de las ciudades con menos árboles y metros cuadrados de zona verde por habitante, y con unos índices vergonzantes de contaminación de nuestro aire y nuestro mar.

Presume de ejemplo de políticas de movilidad urbana, cuando somos ejemplo de todo lo contrario: una ciudad a la medida del coche privado, sin un transporte público intermodal, sin una red de carriles bici conectada y segura y sin itinerarios peatonales agradables que conecten distintas zonas de la ciudad de forma continua, agradable y segura.

Y ha pedido la capitalidad gastronómica para nuestra ciudad cuando ha promovido que se colmara de establecimientos franquicias idénticos a los que se pueden encontrar en cualquier otra ciudad del mundo.

Málaga necesita otra persona en la alcaldía que dedique el dinero público, a transformaciones urbanas sencillas destinadas a una ciudad más igualitaria, más equilibrada en equipamientos y servicios entre sus barrios, con más oportunidades de empleo digno y de vivienda, con una movilidad más eficiente y sostenible, más verde y respirable. Una ciudad que se quiera a sí misma cuidando de su patrimonio histórico y cultural y su paisaje.

En definitiva, otro alcalde empeñado en mejorar la calidad de vida y el día a día de la gente.

(Publicado en la revista El Observador, el 13 de mayo de 2019)