miércoles, 23 de octubre de 2019

Málaga por su tercer hospital



Málaga está a la cola de Andalucía en cuanto a número de camas por habitantes, y a la cabeza en las listas de espera. La falta de personal y de inversiones en atención primaria ha impedido completar el mapa de centros de salud, dedicar 10 minutos por paciente, provocando el colapso de las urgencias. Paralelamente, los hospitales privados están en auge como consecuencia del desvío de recursos públicos a la sanidad privada.

Todo ello es consecuencia de los recortes sanitarios del PSOE en el gobierno andaluz, que ahora acentúan PP y Ciudadanos.

Tras meses de riguroso trabajo, el Consejo Social de nuestra ciudad aprobó un exhaustivo informe que recomendaba aumentar la contratación de personal, potenciar la atención primaria, y construir un tercer hospital general en las inmediaciones del Materno y el Civil y un CHARE en la zona Este.

Durante años, junto a sindicatos, profesionales sanitarios y colectivos sociales, demandamos el tercer hospital para Málaga. Incluso el PP compartió esta reivindicación. Sin embargo, el gobierno andaluz, tras construir los necesarios hospitales en Córdoba y Granada, lo aplazó con el bluf del “macro hospital”, desechándolo después con la excusa de la crisis.

El propio Bendodo ofreció los terrenos necesarios siendo Presidente de la Diputación, los Presupuestos de la Junta aprobados por el gobierno PP-Cs olvidan esta reivindicación. Y ahora, Bendodo y De la Torre anuncian la búsqueda de una nueva ubicación al norte de la Ronda Este.

El anuncio persigue, además de aplazar varios años una promesa que pensaban incumplir, la vieja aspiración del alcalde de especular al norte de la ronda este, en terrenos no urbanizables situados en el Parque Natural de los Montes de Málaga y sus inmediaciones.

Urge cumplir lo recomendado por el Consejo Social, y destinar los recursos suficientes para aumentar la contratación de personal en la sanidad pública, la construcción del tercer hospital y el retorno de profesionales sanitarios.


(Publicado en mi columna "El ala izquierda de la casona", del diario Viva Málaga, el 2 de octubre de 2019)

Desbloqueo y estabilidad



“Desbloqueo” y “estabilidad” son estos días en las palabras más repetidas en los actos electorales.

Nos dicen que es necesario desbloquear la formación de gobierno y dar estabilidad al país. Cierto, es necesario dar estabilidad y desbloquear las vidas de la gente honesta y trabajadora.

Garantizar empleos dignos, con derechos, con salarios decentes, viviendas asequibles, sanidad y educación públicas y de calidad, y pensiones dignas para las pensionistas de hoy y de mañana. Esas son las cuestiones que hay que desbloquear en España y la estabilidad y seguridad que la gente común necesita.

Y todo esto nos lo jugamos en las próximas elecciones. Se aproxima una nueva crisis, aunque realmente nunca desapareció para la mayoría de la gente, pero ahora los poderosos planean nuevos recortes de salarios, de derechos, de servicios públicos, lo que supondrá más desigualdad en uno de los países más desiguales de Europa. Y un “nuevo consenso constitucional” que consagre esa pérdida de derechos para las próximas generaciones.

Y les estorba Unidas Podemos, porque mientras sea determinante para formar gobierno, no podrán llevar a cabo esos recortes antipopulares.

Al contrario, si Unidas Podemos es determinante, podremos derogar la Reforma Laboral que ha cambiado empleo digno por contratos basura; forzar una nueva subida del Salario Mínimo como hicimos recientemente; regular los precios del alquiler para que la vivienda sea un derecho y no un producto para especular; bajar la factura de la luz, en lugar de rendir pleitesía a las eléctricas de las puertas giratorias.

Por eso han forzado la repetición de las elecciones, para acabar con el obstáculo a sus planes que representa Unidas Podemos y creen que el cansancio acumulado de la gente común hará mella en el voto de izquierdas. Del resultado de Unidas Podemos dependerá frustrar la hoja de ruta de los poderosos y construir la esperanza.

(Publicado en mi columna "El ala izquierda de la casona" del diario Viva Málaga, el 23 de octubre de 2019).


miércoles, 11 de septiembre de 2019

En defensa del Plan Andaluz de la Bicicleta


Imagen de merchanendirecto.es

El domingo 22 de septiembre, en el marco de la “Semana de la movilidad”, se celebrará el “Día de la bicicleta” y veremos a nuestro alcalde y miembros del equipo de gobierno montar en bici por un día.

Este año, el “Día de la bicicleta” llega justo después que el gobierno andaluz de PP-Cs haya anunciado su decisión de enterrar el Plan Andaluz de la Bicicleta e incumplir el convenio suscrito con el Ayuntamiento de Málaga que preveía la construcción de una red de 69 kilómetros de vías ciclistas, conectando distintos puntos de la ciudad.

De esos nuevos 69 kilómetros de carriles bici, la Junta debía ejecutar 50, y no ha hecho ni uno, y el Ayuntamiento 17,81, de los que ha ejecutado menos de la mitad.

Desde la salida de IU del gobierno andaluz, el posterior gobierno andaluz del PSOE (con el apoyo de Ciudadanos), incumplió por completo lo acordado. Ahora, el gobierno de PP y Cs en la Junta quiere enterrar el Plan Andaluz de la Bici y el Ayuntamiento de Málaga (PP-Cs) ni siquiera ha dicho “esta boca es mía”, cuando durante estos años su posición ha sido muy crítica con el incumplimiento de la Junta en esta materia.

Según un estudio de la OCU, la red de carriles bici de Málaga es de las peores de Andalucía y España, y los carriles de nuestra ciudad están desconectados, invaden aceras, son estrechos, peligrosos y están mal conservados.

Nuestra ciudad, muy atrasada respecto a otras ciudades en cuanto a movilidad sostenible, no puede dejar pasar la oportunidad que supone el Plan Andaluz de la Bicicleta. Adelante Málaga queremos poner a Málaga al nivel de otras ciudades españolas y europeas en cuanto al uso de la bicicleta.

Para ello no basta con subirse a la bici un día al año para la foto.

(Publicado en mi columna "El ala izquierda de la casona", del diario Viva Málaga, el 11 de septiembre de 2019)

viernes, 2 de agosto de 2019

Destruir mil años de nuestra Historia


Imagen de "Málaga Hoy"

Las obras del metro en la Avenida de Andalucía pusieron al descubierto los restos arqueológicos del arrabal de Al Tabbanin (de los mercaderes de paja), datado en el siglo XI.

El hallazgo fue de extraordinaria importancia pues, aunque estaba documentada su existencia, no se tenía conocimiento exacto de su extensión. Además, ha causado sorpresa la buena conservación de manzanas enteras de viviendas.

Los restos arqueológicos del arrabal de Al Tabbanin revelaron una parte de nuestra Historia como ciudad. Por ello, y a pesar de que su conservación integral era incompatible con el trazado previsto del metro, numerosos expertos, entre ellos reconocidos medievalistas, apostaron por realizar un esfuerzo técnico y presupuestario para conservar la mayor parte posible del yacimiento.

Sin embargo, el dictamen del gobierno de la Junta de Andalucía autorizó la destrucción casi total del yacimiento arqueológico con el argumento de que es incompatible con la obra del metro. Asimismo, el gobierno autonómico del PP y Cs se comprometió a trasladar los restos arqueológicos “más representativos” para reubicarlos en unas “instalaciones adecuadas”, sin precisar más.

Ayer, 1 de agosto, la empresa concesionaria de las obras del Metro en este tramo, con la autorización del gobierno andaluz, comenzó a destruir gran parte del yacimiento del arrabal de Al Tabbanin.

Cualquier ciudad moderna que se precie de su Historia hubiera hecho un esfuerzo por conservar la riqueza de su patrimonio histórico y cultural, y por salvar y poner en valor un yacimiento arqueológico como este.

Málaga, una de las ciudades más antiguas de Europa con casi tres mil años de Historia, y por la que han pasado tantas culturas y civilizaciones, no puede permitirse el lujo de seguir destruyendo el rico patrimonio histórico del que es heredera. 

Y el retraso que hubiera supuesto la modificación del proyecto de obra de este tramo del metro, que lleva ya diez años de demora y muchos millones de sobrecoste, no es excusa para perpetrar la destrucción de un yacimiento que alberga mil años de nuestra Historia.


(Publicado en mi columna "El ala izquierda de la casona", del diario Viva Málaga, el miércoles 31 de julio de 2019)


Imagen de "Málaga Hoy"

lunes, 29 de julio de 2019

De la Torre, de tigre a tierno gatito


Imagen de Málaga Hoy

Durante 20 años, el alcalde De la Torre ha sido el azote del gobierno andaluz en una pretendida defensa de la ciudad de Málaga frente al “maltrato de la Junta”. Lo cierto es que ese discurso, demagógico y chovinista, le ha sido muy rentable electoralmente durante años.

Sin embargo, con la entrada del “trifachito” en el gobierno andaluz, fruto de un pacto de gobierno del PP y Cs investido con el apoyo de la ultraderecha, parece evidente que la actitud combativa contra la Junta de De la Torre se ha suavizado hasta el límite de la complacencia con los incumplimientos de promesas electorales y la amnesia de antiguas reclamaciones locales.

Los Presupuestos de la Junta, aprobados por el “trifachito” PP-Cs-Vox justo después de las elecciones municipales y europeas, incumplen casi todas las promesas electorales y reivindicaciones del propio Partido Popular con nuestra ciudad.

El mejor ejemplo es la reivindicación y promesa del tercer hospital, cuya partida se reduce a un estudio previo de la situación de los terrenos, mientras que desaparece la promesa del CHARE o la ampliación del centro de salud de El Palo. Y esta era una reclamación no sólo de los partidos, sindicatos y colectivos que integrábamos la Plataforma por el tercer hospital, sino del propio Consejo Social de la ciudad.

¿Y han visto la reacción de protesta de De la Torre contra el nuevo gobierno andaluz? ¿Han escuchado sus críticas altisonantes contra los Presupuestos de la Junta? ¿Han conocido de las mociones del PP al Pleno del Ayuntamiento de Málaga exigiendo al gobierno andaluz que cumpla sus promesas para con la ciudad?

Yo tampoco. Ni nadie. De la Torre, en muy poco tiempo, ha pasado de fiero tigre en la defensa de Málaga contra “el maltrato de la Junta”, a convertirse en un tierno y mimoso gatito con el “trifachito” andaluz.

(Publicado en mi columna "El ala izquierda de la casona", del diario Viva Málaga, el 24 de julio de 2019)

viernes, 5 de julio de 2019

La ley debe ser igual para todas las personas


Un informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional (UDEF), encargado por el Juzgado de Instrucción que investiga al concejal ex delegado de Urbanismo y al gerente de la Gerencia Municipal de Urbanismo, por el caso “Villas del Arenal”, ha revelado que la Gerencia Municipal de Urbanismo rebajó el valor de obras sancionables en dicha urbanización, con la consiguiente rebaja en las sanciones.

Esto ocurrió cuando el exconcejal de Urbanismo, con el conocimiento y visto bueno del alcalde “liquidó” a toda la estructura jerárquica del Servicio Jurídico Administrativo de Inspección y Conservación, cesando a todos los responsables del mismo, y sustituyéndolos por lo que se conoció como "equipo B", un equipo creado con la intención de ser más indulgentes en la sanción de las ilegalidades.

De esta forma, la UDEF viene a confirmar lo que denunciábamos en el anterior mandato corporativo, y lo que concluyó la Comisión de Investigación municipal propuesta por nuestro grupo: hubo injerencias del equipo de gobierno del PP en la labor de los empleados municipales responsables de la inspección y sanción para que fueran más indulgentes con algunos infractores.

Esto es especialmente grave, porque la potestad disciplinaria, es decir, la facultad que tiene la Administración para sancionar las ilegalidades, no es discrecional, no depende del criterio libre y prudencial de los responsables, sino que es obligatoria. Cuando alguien comete una ilegalidad, la Administración no puede elegir si se sanciona o no, sólo cabe sancionarla conforme a la ley.

Pero sobre todo es gravísimo porque no es admisible en derecho que las consecuencias de la infracción de la ley sean distintas según quién las comete, o según el criterio, ya sea electoralista, clientelar, o de cercanía de cualquier tipo, de quién debe sancionarlas.

Y es que uno se los principios básicos del Derecho es que la ley debe ser igual para todas las personas.
   
   

lunes, 10 de junio de 2019

LOS PRESUPUESTOS DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA ABANDONAN A MÁLAGA



Hemos tenido que esperar a que terminara la campaña electoral para que el  nuevo gobierno andaluz, “el trifachito”, fruto de un pacto de gobierno del PP y Cs investido con el apoyo de la ultraderecha, diese a conocer su propuesta de presupuestos para este año 2019.

Y no es casualidad que lo hayan hecho públicos después de las elecciones municipales: sabían ya que todas sus promesas no iban a tener un sustento en estos presupuestos, que no apuestan por la ciudad de Málaga y abandonan e incumplen muchas de las que durante años han sido promesas electorales y reivindicaciones del propio Partido Popular.

En primer lugar, resulta muy grave el recorte de un 15% en las políticas de empleo, cuando Málaga está a la cabeza en desempleo entre las ciudades andaluzas de más de 40.000 habitantes. En nuestra ciudad, más de 60.000 personas están desempleadas (el 22% de la población), y de éstas más de la mitad no cobran ningún tipo de prestación o subsidio. Más allá de que los programas de empleo puestos en marcha por la Junta fueran insuficientes, y su enfoque no fuera el adecuado, con estos recortes la situación va a empeorar.

Es incomprensible que se hagan recortes en una materia tan necesaria para Andalucía, cuando lo que procedía era tomarse en serio las políticas de empleo, creando nuevos programas para parados de larga duración, apostando por más formación para el reciclaje de competencias y más facilidades para que las empresas puedan crear puestos de trabajo de calidad.

Además, los presupuestos presentados no son coherentes con la promesa electoral del propio Partido Popular de crear 600.000 puestos de trabajo, algo incompatible con este drástico recorte en las políticas de empleo.

En materia de inversiones la provincia de Málaga es una de las que menos inversión recibe por habitante en estos presupuestos. No hay una apuesta por la ciudad más allá de las partidas ya comprometidas, como el Metro, que según estas cuentas vuelve a retrasar las obras para su finalización. Y resulta enormemente llamativo que no se haya incluido ni un solo euro para realizar los estudios previos la ampliación de la línea 2 del Metro de Málaga hasta el Parque Tecnológico de Andalucía (PTA). Y ello después que haya sido una de las reivindicaciones del PP en el Parlamento Andaluz, y de que el Alcalde planteara sustituir el metro al Civil por la prolongación al PTA. Al final, ni el uno ni el otro.

Por otro lado, una de las principales inversiones andaluzas reclamadas por la ciudad, el tercer hospital, ha visto su partida reducida a un estudio previo de la situación de los terrenos, algo completamente insuficiente. Y esta era una reclamación no sólo de los partidos, sindicatos y colectivos que integrábamos la Plataforma por el tercer hospital, sino del propio Consejo Social de la ciudad.

Las cuentas del nuevo gobierno andaluz tampoco destinan recursos suficientes a uno de los grandes proyectos pendientes de la capital, la regeneración del cauce del Guadalmedina, para el que solo se prevé un estudio previo.

En definitiva, nos encontramos con unos presupuestos que no van a suponer ningún cambio real para la ciudad, y que suponen prorrogar una situación ya de por sí mala.

Es cierto que este, como cualquier presupuesto, puede concitar opiniones enfrentadas, favorables y desfavorables, cada una de ellas con su argumentación. Pero en este caso hay un dato objetivo para enjuiciarlos, y es compararlos con las promesas electorales de hace pocos meses del partido ahora en el gobierno, e incluso con lo que el Alcalde ha reivindicado al gobierno andaluz durante casi veinte años, y que le han servido para de justificar todos los males de la ciudad. A partir de ahora tendrá que cambiar la cantinela. Seguramente será la de “la herencia recibida”.

(Publicado en mi columna "Contra viento y marea", de la revista http://www.revistaelobservador.com/, el 7 de junio de 2019)